Mostrando entradas con la etiqueta realidades y despedidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta realidades y despedidas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de diciembre de 2011

HE BUSCADO...

He buscado la sabiduría entre las dunas,
en la arena azotada por el Mistral,
paseando junto a la orilla
del inclemente mar
una respuesta...

He buscado la fortaleza en la piedra,
en las cavernas alejadas del sol,
al margen de toda la vida
que bulle, inclemente,
en la superficie...

He buscado la ternura en el viento,
en sus largas caricias sin manos,
en sus besos sin labios,
que te rodean,
y te dejan...

He buscado la alegría en el fuego,
en mil largas noches sin luna,
calentado por las llamas,
en el rojo, en el naranja,
y en el negro...

He buscado compañía ente los almendros,
flores rosas y blancas por doquier,
y entre sus ramas encontré
la virtuosa soledad
del silencio...

He buscado el perdón entre lápidas  y nichos,
caminando, vivo entre los muertos,
o quizás muerto entre los vivos,
descubriendo que la vida
no existe...

He buscado el amor entre clínicas y hospitales,
recorriendo  mil habitaciones y pasillos,
bebiendo las lágrimas amargas
de la soledad, y de la ira,
ante la muerte...

He buscado la risa en los barrancos, en el eco,
suena por mil sitios, cien mil voces,
mientras tú vas cayendo,
por siempre, hacia
la nada...

Pero al final he encontrado todas las respuestas
en el lugar donde siempre supe que podría
encontrarlas: en tus ojos, en tus manos,
en tu regazo, en tus labios,
en tu alma, en tí...

SI TE ESTOY AÑORANDO TANTO...

Sentirme protegida entre tus brazos,
cuando tenga miedo...

Beber de tus labios el agua de la vida,
cuando tenga sed...

Que tu piel acaricie suavemente la mía,
cuando tenga frío...

Que adivines mis sentimientos,
con una sola mirada...

Refugiarme en el fondo de tus ojos.
cuando necesite amparo...

Y saber que siempre estarás allí,
cuando te necesite...

Conocerte de manera tan completa,
que termines mis frases...

Fundirnos de tal modo al amarnos,
que  no haya principio ni final...

Que sepas cuando me estoy haciendo la fuerte,
aunque me esté muriendo por un abrazo...

¿Por qué no te conozco todavía,
si te estoy añorando tanto?

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...