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martes, 30 de octubre de 2012

EL DESEO DE LAS ALMAS...

Noche de fiesta sobre la ciudad dormida,
el sueño de libertad por fin se ha cumplido,
volar de tu mano en mitad de la nada...
almas sin cuerpos en pleno viaje astral...

Al no poder compartir nuestros días,
prisioneros de mil convenciones bastardas,
buscamos refugio en tierra desconocida,
celebrando el estar juntos, alma mía...

Ruidos, suspiros, voces y pensamientos,
que nacen de tantos proyectos y sueños,
demasiados momentos no compartidos,
que nos separan más allá del éxodo eterno...

Alejarnos de todas las mentiras que nos acechan,
y buscarnos en los límites del mal y del tiempo,
que para los amantes, la vida son pocos momentos,
hijos de la necesidad y mil esquivos anhelos...

Convertidos en energía y deseos, nuestros cuerpos
se fusionan, se buscan, se encuentran, se hunden...
que las almas gemelas se conforman con menos,
amantes eternos por siempre anhelantes...

Compartir mil atardeceres en el Parque del Retiro,
pasear de la mano, abrazados, en busca del frío,
y para sentirnos vivos, sin pudor nos amamos...
y desaparecemos en tormenta de caricias y besos...

Quisiera pasear contigo por la playa desierta,
escuchando en las olas voces de vivos y muertos,
que cuentan tristes historias de amantes eternos...
Incluso las inquietas olas hablan de nosotros...

Quisiera respirar los frescos olores de tu cuerpo,
y buscar en tu piel aquellos aromas secretos,
hijos de tormentas de besos en sábanas de raso,
y beber tu sudor en la cúpula de tus pechos...

Quisiera escribir sobre tu piel los versos del sueño,
y buscar el reflejo de la pasión en tus ojos negros,
perder y encontrar mil verdades en tus brazos,
y enredar la mirada en tus negrísimos cabellos...

Y recordar, que lejos de ti, la vida es muerte...
que sin tus besos, tus caricias, tus abrazos,
yo desaparezco, pues sin haberte conocido...
no habría descubierto lo mejor... de mí mismo...

 

lunes, 9 de julio de 2012

* PARA LOS QUE AMAN...

Estamos muy lejos, lo sé, amor,
muchos kilómetros nos separan,
otro cielo, otro mar, otras estrellas,
otras vidas, tan distantes...
otros amigos, tan distintos...

Y sin embargo, al pensar en ti,
nada de todo aquello tiene importancia,
puesto que son libres nuestras almas,
y al imaginarte, tan cerca y tan lejana,
ni el tiempo ni el espacio cortan la baraja...

Contigo aprendí que no hay fronteras,
ni límites, ni barreras, ni mundos,
ni mucho menos distancias, amor...
Para los que aman, nada existe,
salvo la presencia de la persona amada...

Y vendrás a mi lado, lo sé...
Con el ocaso, con el alba,
y podré mirarme en tus ojos negros,
y besar tu carita de niña mala,
y al abrazarte, mi alma estará sosegada...

* COMUNIÓN DE ALMAS...

Dime que vendrás esta noche,
para despertar juntos mi alma...
Ansío tus besos, tus caricias de niña mala,
el roce de tus labios besando los míos,
la suave caricia de tus manos en mi cara,
sabiendo que luego bajarás por mi cuello,
y retirarás suavemente la fresca sábana...

Tengo ansias de sentirte desnuda,
querida y deseada intrusa en mi cama,
y notar que tus dedos de incienso y niebla
exploran mi cuerpo con febril calma...
Sentir por fin el tacto de tu cuerpo,
sobre el mío, en mi solitaria ansia,
y fundirnos en un beso de vida y alma...

Tú eres mi amante furtiva, anhelada,
mi omega y mi alfa, mi ama y mi esclava...
Pasan las horas y los minutos se aplanan,
realidad y ficción pierden toda importancia,
porque cada atardecer vienes a buscarme,
en el límite del tiempo y del espacio...
Nos besamos, amamos, y comulgan las almas...

sábado, 16 de junio de 2012

LOS SILENCIOS DEL ALMA

Palabras rotas, muertas, agotadas,
son todas aquellas que no llegan
de mis labios a tus oídos...
de corazón a corazón...
de alma a alma...

Son palabras absurdas,
que no sirven para nada,
al no transmitir ni mentiras,
ni verdades, ni sueños...
ni siquiera desilusiones...

Cada día que dejamos pasar,
hay más palabras yertas, ateridas,
llenando el espacio, tan grande,
entre nosotros...
¿Puedes verlas?

Alfombran mil silencios
con sus pequeños estertores,
alzando sus pequeños brazos,
intentando que las pronuncies...
¿Las oyes tu también?

Me persiguen en los sueños,
los pequeños mensajeros,
que tantas cosas susurraban
en nuestros oídos, poniendo
la voz del otro en nuestra mente...

Las palabras, la voz, los recuerdos,
el todo que viajaba en el expreso,
demasiado rápido para ser controlado,
se han convertido en un simple recuerdo,
pues han llegado los silencios... del alma...

¿ME AMAS?

"¿Me amas?" Esa es tu única pregunta... Nada más...
No te importa ni el tiempo, ni la distancia, nada...
Solo buscas una respuesta, una señal, un "algo",
que te permita encontrar una respuesta en mí...
¿Me amas?"... Nada más te importa, y menos,
la distancia, que une y separa nuestras almas,
sedientas, y se olvida de nuestros cuerpos...
Y no te respondo... pues necesito pensarlo...

"¿Me amas?"... ¿Y qué puedo decirte del amor,
de lo que siento por ti, si jamás nos hemos besado?
¿Si nunca nos hemos abrazado, ni hemos compartido
algo más que un simple sueño de libertad absoluta?

"¿Me amas?"... Y te imagino, allí, tan lejos, sola,
atrapada, igual que yo, por una mentira legal,
por demasiadas convenciones, esperanzas,
sueños no realizados y ansiedades sentimentales...

"¿Me amas?"... Y solo se me ocurre una respuesta...
"Sí"... Con cada célula de mi cuerpo, mi alma,
con todo mi ser, mi futuro, y mi presente....
"Sí... Alma mía... Por y desde siempre... Sí...."

SIGO AMÁNDOTE…

Quisiera borrar la tristeza de tus ojos marrones, inmensos,
y enjugar la penúltima de tus lágrimas con una sonrisa,
pues no hay mejor remedio para el mal de amores
que el cariño sinceramente correspondido...
Si me dejaras amarte un poquito,
olvidar razón y corazón,
sanaría tu alma...
con la mía...

Nada debería interponerse entre dos almas que se llaman,
en la distancia del tiempo y el espacio, y se responden,
como las voces de los rorcuales se propagan en el mar,
buscamos las huellas del otro incluso en el aire,
y mi cuerpo y mi alma claman por estar allí,
a tu lado, protegiéndote y protegido,
contra el mundo imaginario,
y también el real...

Tu mirada triste, pensativa, me duele tanto como amarte,
como seguir amándote, cuando en el fondo lo sé,
que no debo hacerlo, que somos buenos amigos y basta...
que ni puedo darte o pedirte más, ni tú aceptarlo,
que demasiadas cosas nos separan ahora,
que la amistad tiene sus reglas,
y el amor otras, pero yo...
sigo amándote...

EL MENSAJE DEL ALMA

Me gusta mirar tu foto, cuando estoy triste,
porque tus ojos me hablan de universos desconocidos,
de verdades, de alegrías, de mentiras y de lágrimas.
Alma antigua encontrada por azar,
incluso sin conocerte en persona,
creo, siento, que hay alguna cosa
que nos llama, a ti y a mí, para encontrarnos...
Fenómeno curioso, que se produce entre dos personas...
Pero que tal vez no sea más que una simple repetición
de los encuentros, y de los sentimientos, de otra vida...
Miro tus ojos castaños, en los cuales vislumbro,
sin embargo, una fuerza indomable, pero también
una necesidad de amor, de pasión, tan grande,
que eres capaz de perder la cabeza, literalmente,
por culpa de un espejismo amoroso, de una mirada,
de una caricia... Soy un experto en la materia, sabes,
a veces, basta con rozar con al otro con la mirada,
para enviar el mensaje, claro, inequívoco, universal:
"Ven.. Acércate a mí... No temas nada...
No estoy seguro de mi pasado, ni de mi presente,
ni siquiera de mi futuro... Pero este momento, aquí,
nos pertenece... Si tú me aceptas, soy tuyo..."
Siempre la misma historia, mezcla de amor,
de deseos, de remordimientos... No importa que seas
hombre o mujer, homo, hetero o bi...
Pues el amor y la pasión son el lenguaje universal...
A veces, me pregunto cómo sería mi vida,
si un día, por desgracia o por azar, dejase de amar,
si me volviese incapaz de sentir cualquier cosa...
Creo que me moriría, que me marchitaría lentamente,
como una rosa azul se muere por un golpe de sol,
o como las glicinas con la escarcha del otoño...
Pero sobre todo, alma antigua, en tus ojos veo mi vida,
mis amores, mis ternuras, esa eterna búsqueda
de un "alter-ego", de alguien que me pueda amar
hasta la locura, con quien mi pasión pudiera desbordarse,
de una manera tan egoísta, tan absoluta y absorbente,
que el exceso de amor se transformase en norma, en ley...
Si la amistad no es más que una forma de amor sublimada,
si tenemos la impresión de conocernos desde siempre,
sin habernos visto jamás, ni besado, ni abrazado...
Entonces creo que nos amamos con locura...

Quien sabe, tal vez, en la próxima vida, te veré,
y nos reconoceremos, un poco antes... Antes
de todo compromiso, antes de cualquier otro amor,
si es posible, antes incluso de conocer el sentido
de esa palabra, en aquellos años de la infancia,
tan inocentes, cuando la vida es más sencilla,
donde no existe un mañana, ni un ayer.... solo el hoy...
Y tú también me reconocerás, en una sonrisa o una mirada...
Te esperaré, alma antigua... ¿Y tú, también me esperarás?
Las almas antiguas se vuelven a encontrar, vida tras vida,
muerte tras muerte, para revivir aquella vida, aquella
historia de amor, por siempre perpetuada,
en el eterno presente de las almas de los amantes...

DOS ALMAS ANTIGUAS

Mi alma te busca, incesantemente, a través de mil vidas,
cruzando mil cielos ardientes, bajando a las simas abisales,
reclamando tu presencia, clamando por tu inclemente ausencia...

La vida, la última vida, me la he pasado siguiendo tus sombras,
tus múltiples facetas, tus huellas en la arena y en la piedra,
en el corazón frío y oscuro de la Ciudad Eterna...


He recorrido cientos de kilómetros por playas calcinadas,
he caminado entre árboles milenarios convertidos en piedra,
atravesando las junglas naturales, y las hijas del hombre...

Por todas partes he encontrado tu rastro, en miles de sitios,
de gentes, de ambientes, de rasgos, de cielos, de nubes,
en las casas y las calles, en cloacas y azoteas...

He recorrido desiertos y montañas, cumbres y valles,
y cada piedra, cada paso, me acercaba más a ti...
y lo sentía mi cuerpo, en mi alma y en mi mente...

Y al final, te he encontrado, en el lindero, en las brumas,
en la frontera entre dos mundos, almas antiguas que se buscan,
se pierden, se hallan, se encuentran, se extravían, se funden, se besan...
Dos almas antiguas que, por fin, terminan encontrándose, en el sudor,
en el campo de batalla de las sábanas revueltas, en los cuerpos
entrelazados, con el reflejo del deseo satisfecho en los ojos...
Dos cuerpos que se funden en uno solo, dos almas re-encontradas,
la mía y la tuya, cantando la más antigua tonada del Multiverso,
pues en el fondo, hacer el amor es precisamente eso...


Tú eres mi alma antigua, mi alma gemela, y al encontrarte, lo supe,
al escribirte, lo confirmé... al escribirte, lo rubriqué con un etéreo beso,
al abrazarte, te encontré, y besándote, intercambiamos las almas...

¡Qué extraño me parece, a través del Averno de tus ojos, terminar
la noche en un cuerpo de mujer, en tu cuerpo, y mirarme con tus ojos,
y besarme a mí mismo con tus labios, y probar mi sabor de tus labios!

¡Qué misterio, conocerme, reconocerme, a través de tus manos,
de tus caricias, de tus besos, de tu piel, comprimida en los límites
de tu cuerpo de varón, pero sin olvidar mi naturaleza de mujer!
Y lenta, dulcemente, en medio de aquél tierno silencio, nos
amamos, en el límite de nuestro ser, y de nuestros cuerpos,
con las almas cambiadas, y tras el goce, llega la ternura...


Y regresan las almas a su lugar, los corazones laten, satisfechos...
trazando arabescos sobre la piel de tu espalda, mientras tú me
acaricias el cuello, y tus ojos me reclaman un último beso...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...