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jueves, 23 de febrero de 2023

129. LAS VOCES DEL VIENTO

 

Tarde de lluvia en Madrid, de otoñal invierno.
Bajo los paraguas, mil humanos se esconden
y caminan, y corren, y sufren, y mienten,
y se mienten a sí mismos sobre sus vidas
tan perfectas y felices en las que no hay tiempo,
ni tan siquiera, para la música, y el viento.

Las notas de un violín desgarran el aire
y lo llenan de armonías y de lamentos,
acordes zíngaros en medio de Montera.
El violinista tiene los ojos medio cerrados
bajo el sombrero y algunas gotas salpican
al fiel compañero, al preciado instrumento.
Medio resguardado por un escueto toldo
recuerda su vida, su pequeño y antiguo pueblo
en los Cárpatos: su familia, su gente, su amada,
todos ellos, arrastrados por el espacio y el tiempo.

Mas ahora, cada vez que repite los viejos acordes
escucha de nuevo, en su corazón, las voces del viento.
Y yo también las escucho y me detengo a su lado,
y también cierro los ojos, y miro al cielo, y sueño,
con noches junto a la hoguera en el claro del bosque;
una mujer baila y dos la acompañan, sus vestidos
de mil colores refulgen por el fuego y hablan
de libertad, de tristeza, y de lamentos al viento.

sábado, 5 de enero de 2019

RECUERDOS

Vienes a mí, envuelta en recuerdos,
de amores pasados, de otros tiempos,
y basta con un solo mensaje,
para que mi corazón lata con fuerza,
y que la extraña magia despierte,
como antes, como ahora, como siempre.

Amor de juventud, de adolescencia,
cuando todo parecía más sencillo,
poseído por tu embrujo, por tu magia,
aquél bañador turquesa que moldeaba,
como una segunda piel, tu hermoso cuerpo.

Esa sonrisa capaz de fundir el hielo,
de resucitar mi corazón maltrecho.
Tu mirada, tus ojos oscuros,
que prometen imposibles futuros,
en los que la misma realidad cambia.

Meses de cartas, alguna llamada,
varios viajes, lejanos en el tiempo,
muchos sueños, demasiados, lo sé;
y la vida que nos separa, dos rumbos,
el tuyo para crear una familia desde la nada,
un marido, dos hijos, tu trabajo, tus sueños...

Y yo, tan lejos, soñándote de vez en cuando,
pero consciente a la vez de la realidad:
nada hubo ni habrá entre nosotros,
tan solo líneas negras sobre blanco papel,
cuando convertí en novela mis pensamientos,
y me atreví a ser libre y feliz...

miércoles, 5 de diciembre de 2018

TREINTA Y NUEVE

Recuerdos que me acompañan
en la medianoche del alma...

El sonido de tu risa.
La sal de tus lágrimas.
La dureza de tus silencios.
El tacto de tu mano en la mía.
El olor de tu melena cobriza.
Tu profunda mirada.
Los libros que compartimos.
Un paseo por la orilla del Darro.
El camino de los Tristes.
Ese pinchito con patatas.
Las películas que te mandé.
El tacto de la lana sobre tu piel.
La mirada de un oso de peluche.
Dos monstruos salidos de una taza.
Aquellos libros tan peculiares.
Tu foto en pijama.
Tu voz al atardecer, tantos meses.
Tus comentarios sobre el día.
Mis sueños durante la noche.

Tantas y tantas cosas,
que no se desvanecerán mañana...

lunes, 4 de agosto de 2014

* MÚSICAS...

Suenan a mi alrededor,
en el silencio de la noche,
músicas que me hablan
de otros tiempos lejanos,
de otros amores perdidos,
y quien sabe si también
de un nuevo amor...

Sonidos, voces, suspiros,
que me acompañan
en la cruel soledad,
que me recuerdan
tal vez otras vidas,
otros momentos,
en los que fui feliz...

Recuerdo sus ojos verdes,
cómo me miraban al amanecer,
su cuerpo bajo las sábanas,
su melena negra, reluciente,
sus labios dulces, afrutados,
sus pechos firmes, maduros
que tanto me gustaba besar...

Y la música me habla de ella,
de ese nuevo y viejo amor,
tal vez imposible, no sé,
tal vez real y naciente...
Me enamoré de ella
hace tantos años,
que es duro recordar...

Brindo por ella, por sus ojos
de gata, por su sonrisa,
por su forma de mirarme,
cual ninfa evanescente...
Brindo por un nuevo amor,
que me haga olvidarla...
que me haga volver a amar...

viernes, 30 de mayo de 2014

* Y LA MIRO...

Y miro su foto en la pantalla del ordenador,
Y la recuerdo, tal y como era, cuando la conocí…
Primer curso de la ESO, y para mí, también…
La primera vez que daba clases un curso completo…
Destacaba entre las demás, como una princesa,
Hecha de mil sueños, con una inquietud,
Una curiosidad, unas ganas de aprender…
La mejor alumna que he tenido nunca,
Y años más tarde, la he vuelto a encontrar…

No ha cambiado nada, sigue siendo igual:
De lista, de inteligente, de bella, de inquieta,
Todo eso y más se nota en su foto en blanco y negro…
La misma sonrisa dulce, los mismos hoyuelos,
El mismo brillo en los labios, un poco más llenos,
La misma mirada paralizadora, mágica…
Once años han pasado, durante los cuales
Yo solamente me he hecho más viejo,
Pero no más sabio ni más bueno…

Y ella, salida de las sombras del face,
Llegada de nuevo ante mis ojos…
Y la miro… y la sueño… y la recuerdo…
Y me pregunto si la habrá tratado bien la vida,
Si ella al menos habrá conseguido sus sueños…
Y le deseo lo mejor, todo lo mejor, para la mejor,
Toda una vida por delante, tanto por vivir,
Por descubrir, por soñar, por reír… por sentir…
Tantas historias que en sus ojos leo…

Viejos recuerdos, de un hombre viejo…
La satisfacción del deber cumplido,
Remembranzas de clases, de sonrisas,
Ir descubriendo juntos un nuevo idioma,
Un nuevo mundo… Abrir sus mentes,
Acompañarles en el descubrimiento,
Y saber, que por una vez, solo por una,
Hice realmente algo bueno…
Recuerdos de un viejo maestro…


miércoles, 25 de septiembre de 2013

* EN EL CALOR DE LA LLUVIA (B.G.)



Cada vez que piensas en mí… lo siento…
Aquella vieja energía que recorre mi cuerpo…
Los viejos y locos sueños de la infancia…
Cuando todo era mucho más sencillo…

Tantas mañanas ansiando la lluvia,
para sentir su frescor en el cuerpo,
que pegase mi camisa blanca de uniforme,
y formase una segunda piel mojada…
Solo para sentirme mucho más viva,
especial… por nacer desde dentro…

Ahora soy demasiado mayor para esas cosas,
lo hice un par de veces… y me miraron mal…
con mi larga melena negra, y la blusa blanca,
y aquél sujetador negro que tanto te gusta…

Recibir el beso de la lluvia,
sus húmedos secretos,
es recuperar la inocencia de otros tiempos…
La última vez que nos pilló la tormenta
terminamos empapadas, corrimos a casa,
y bajo la ducha caliente enlazamos los cuerpos,
y la cama fue nuestro campo de batalla…

Por eso, ahora, cuando llueve con fuerza,
te recuerdo, te añoro, te echo de menos,
y siento que tus manos me recorren,
desvelando secretos de amantes…   

martes, 13 de noviembre de 2012

* MENSAJES...

Mensajes, esos pedacitos de texto
Que te dan la vida al leerlos,
Pequeños fragmentos de sentimiento,
Muchas veces cargados de amor…

Por eso, algunos, los he guardado,
Y los releo cuando me siento mal.
Porque las palabras, hasta las más dulces,
Se las lleva el tiempo…

Pero las letras, permanecen…
Y con ellas regresa el recuerdo,
De otros días en nuestra relación.
Cuando todo parecía posible…

Empecé a guardarlos en enero,
No todos, por suerte o por desgracia,
Pero sí aquellos que me hicieron sentir,
Soñar, luchar, vivir…

Y lo seguiré haciendo,
Porque en ausencia de su voz,
Me ayudan a recordarla,
Como si me hiciera falta…

Porque no se aleja de mi pensamiento,
No sale de mi corazón…
Porque mi alma le pertenece,
Porque por ella vivo yo…

martes, 30 de octubre de 2012

HISTORIAS EN EL VIENTO OTOÑAL…

Domingo de lluvia y viento en Madrid...
Los colores de las hojas susurran,
desde el pasado, algunos recuerdos...
De un tiempo muy lejano y soñado,
cuando todo era más sencillo...

El tiempo, misericordioso embustero,
tiñe de romanticismo viejos momentos,
y les otorga la pátina del cariño...
Y lánguidamente, nos engaña...
para que sigamos adelante...

Cae la penúltima hoja del árbol,
y sus ramas descarnadas se alzan,
insuperable metáfora de la muerte...
con la falsa esperanza de revivir,
cuando llegue la vigorosa primavera...

El parque, el bosque o el jardín
se tiñen con los colores de la agonía,
y los gritos de cada hoja, al desgajarse,
se mezclan con los silbidos del viento...
mas nosotros no podemos oírlo...

Llega un momento en la vida, quizás hoy,
cuando el otoño te hace recordar el ayer,
viejos anhelos... esquivos besos... olores ciegos...
que te llevan al pasado, quizás no el auténtico,
sino el que necesitas recordar... para vivir...

Yo alcancé ese momento, y lo noto...
en todas las fibras de mi cansado cuerpo,
mientras paseo... y el sonido de las hojas,
el olor de la tierra, la caricia del viento,
me devuelven la memoria... de los ausentes...

Y los imagino, a mi lado, mientras camino,
los viejos amigos que hace tiempo se fueron...
aquél amor de juventud, que me hizo vivir...
los fantasmas de los difuntos me cuentan
historias de nuestras vidas, en el viento...

TELARAÑA DE VERSOS...

Como todos los años por estas fechas,
con la eterna amenaza de la navidad,
sin darme cuenta, viajo en el tiempo,
hacia cualquier lugar donde fui feliz...
Extraña tendencia del ser humano,
argumentar que cualquier el pasado,
lo mires por donde lo mires, fue mejor...
o, al menos, fue "más"... feliz... especial...

Quizás de este modo se demuestra,
el masoquismo de la especie, y el auto-engaño...
y regresan los fantasmas de las navidades...
que en mi caso, tienen nombre de mujer...
Y recuerdas caras, sonrisas, risas, roces...
y poco más... de lo contrario, serían realidad...
y no amadas sombras de esquivos momentos,
que se confunden en la memoria del bardo...

¿Que si conservo sus fotos? ¡Y quién las necesita!
Algunas de ellas, las más importantes, las apresé
entre las redes del segundo y séptimo amor...
paralizadas en el último momento que nos vimos...

Son muchas, en verdad demasiadas, lo sé...
símbolo de una búsqueda jamás terminada,
aunque mi corazón hace años que lo entregué...
a mi mujer, que de vez en cuando le da cuerda...

De vez en cuando, alguna de ellas regresa,
con fuerza, a mi memoria... y la apreso,
con una telaraña de sueños y de versos,
como si fuera un exorcismo... para olvidar...
No soy fiel, a los recuerdos, a los sueños,
prefiero olvidar, pensar en lo real, lo auténtico,
y destinar, para mi esquiva y caprichosa musa,
cualquier otro sentimiento, y no sufrir más...

A veces me pregunto si alguna de ellas,
a su manera, me recuerda, si lee mis versos,
y se reconoce en ellos... mas no es posible,
ni conveniente, mirar atrás con nostalgia...

Dejemos a los vivos en la memoria...
los viejos amores en el armario ropero...
y con la espada del presente... vivamos...
y hagamos trizas, el esquivo futuro...

Amar, en el fondo, es lo único importante...
y ser amado, por desgracia, es secundario...
y por eso, seguiré enamorándome... del amor...
hasta que me toque flirtear... con la Parca...

NOCHES DE LUNA LLENA…

En tus ojos veo dos puertas del alma,
demasiados sentimientos ignorados,
al menos, por ti, que rebullen, inquietos,
en las oquedades de mi corazón y mente...

Amar lo que nunca se ha tenido, añorar,
desear, atesorar cada minúsculo momento,
de una noche de verano, siempre eterna,
y el sonido de los tambores en primavera...

El viento remueve levemente tus cabellos,
mientras tú sigues las explosiones del cielo,
yo veo la eternidad en tus ojos negros,
y vendería otra vez mi alma, por un beso...

Una parte de mí se quedó varada,
prisionera de tu sonrisa, tu aliento,
la caricia de tus ojos, inmensos,
y el leve roce de tu piel sobre la mía...

Los sabores de siempre saben distintos,
la pizza, el vino "Lambrusco", muy frío,
escuchar tu risa, el sonido de tu voz,
los latidos de tu corazón, tus pensamientos...

¿No hablé, o dije demasiado, me respondiste?
Han pasado más de quince años desde entonces,
amiga mía, tiempo y espacio arrasaron todo,
y solo me quedan recuerdos imposibles...

Salvo en aquellas noches de luna llena, de feria,
con el olor del océano que nace de todas partes,
mil cosas que hoy podría volver a contarte,
y la marca de tu nombre grabada en mi cuerpo...

martes, 21 de agosto de 2012

LA MAGIA DEL PRIMER BESO...


Pocos recuerdos hay más dulces...
que el primer beso... Entre el éxtasis y el miedo,
 te mueves, lentamente, hacia el otro...

Labios que se abren suavemente, anhelantes...
Fugaz atisbo de lengua rosada, entre los dientes...

El mundo entero se detiene, y mira,
expectante...Su cara desaparece, es toda ojos,
nariz, y dientes...

Pero los ojos se cierran, enamorados,
y solo queda ella… Su naricita pecosa,
 y su piel, tan blanca...y sus labios sabor fresa...

Electricidad que recorre tu piel...al besarla...
Al sobrarte las manos, la acaricias,
suavemente, en las mejillas...

Y cuando os separáis, notas que te falta
un pedacito del alma... Todavía la recuerdo,
 y hace treinta años, algo menos, que no la veo...

Es la magia del primer beso, que no olvidas,
aunque fuera todo un juego... 

LA VIGILIA DEL FUEGO



Los oyes respirar... duermen... tranquilos...
como solo los niños pueden hacerlo...
y tú, en silencio, vigilas sus sueños...
Iluminadas por la mortecina hoguera,
sus caras y cuerpos se confunden,
en el corazón de la eterna noche...

Niños... eso es todo... tantas vidas...
tantos sueños, decepciones, miedos,
y la certeza de que todo saldrá bien...
Paseo la mirada por sus cuerpos,
sus caras, buscándola... a ella...
a mi pequeña princesa de hielo...

Apoyado contra la pared de la ermita,
noto en los ojos la llamada del sueño,
mas prefiero seguir mirándola... callado...
Está tan cerca de mí, que acaricio su mejilla,
y ella, mi dulce Amalia, sonríe... yo me inclino...
y la beso, suavemente, un leve roce...

Beso robado a la luz de la chimenea,
en la vieja ermita... aquél campamento,
mágico, en Bárcena Mayor, mil recuerdos...
Finales, comienzos, realidades y sueños...
Momentos y personas que cambian tu vida...
en torno a una vigilia al amor del fuego...

Viejos escenarios de la infancia, que te marcan,
como un hierro al fuego, personas que olvidas,
pero nunca los sentimientos.. y los sueños...
Y quiero soñar de nuevo, con princesas malas,
y dragones buenos... caballeros cobardes...
y mundos de tinta... donde todo es posible...

CASI CIENTO TREINTA HISTORIAS...


La primera letra es siempre la más difícil,  
pues de ella, en ocasiones, depende todo...
Demasiada responsabilidad para un solo dedo...
y, sin embargo, aparecen lentamente...

Casi ciento treinta poemas, de odio, de amor,
y sobre todo, de añoranzas, de sueños...
inconclusos casi todas las veces...
pero así los imaginé yo...

Silencio, es la musa quien trabaja...
quien trasmite a mis dedos cada letra,
y va elaborando un texto, sin pensar...
pues el sentimiento no conoce límite...

Imágenes y sonidos van pasando por mi mente...
y se convierten en sencillos versos...
que transmiten sentimientos...
y tal vez, pequeños trocitos del alma...

La escritura, como herramienta de seducción,
pues de todas formas, te lo aseguro,
sin mi esquiva musa, nada existiría...
quizás, ni siquiera tú... o yo...

Y surge un nuevo verso, una idea...
quizás esta vez triunfe el amor...
tal vez el eco de mis palabras
alcance las puertas de tu corazón...

Ya nada me queda por hacer,
salvo darte las gracias, como siempre,
por seguir allí, leyendo, pensando,
y soñando... con los ojos abiertos... 

domingo, 19 de agosto de 2012

POR TANTAS COSAS…

Por todos los besos que no te di,
cuando pensaba que eras inmortal...
Por todas las veces que no te dije,
bajito, al oído... "Te quiero..."
Por cada vez que me llamaste...
y no acudí a tu lado rápidamente...
Por estremecerme, cuando me decías
"Mi vida...", y acariciabas mi mejilla...
Por algunas malas respuestas que te di,
perdiendo los nervios, al final...

Por haber olvidado el sonido de tu voz,
que tanta paz y sosiego me daba...

Por cada cuento que me contabas,
al oído, para llevarme al sueño...
Por los fuertes latidos de tu corazón,
que me traían tanta paz y consuelo...

Por cada vez que te necesitaba,
y tu venías conmigo, me escuchabas...
Por aquellas interminables conversaciones,
sobre el amor, la voluntad, y el perdón...

Por cada noche, cuando te llamaba,
transido de miedo, y venías conmigo...
Por todos los vasos de agua, fresquita,
que me llevabas a la cama, en tinieblas...

Por todas las palabras dulces, los ánimos,
las esperanzas, los sueños, que me dabas...
Por las gigantescas dosis de paciencia
que siempre tenías conmigo...

Por haber sido mi guía, mi Norte, y mi Sur,
mi compañero, amigo y mentor...

Por no haberme dado cuenta a tiempo
de lo mal que lo estabas pasando...
Por haberte perdido en los últimos meses,
y borrar tantas cosas, para no seguir sufriendo...
Por no haber estado contigo, aquella mañana,
y haberte cogido la mano, y cerrado los ojos...

Por tantas y tantas cosas, buenas y malas,
te pido perdón, te recuerdo y te quiero...
Abuelo...

lunes, 13 de agosto de 2012

RESCATE

Hoy, al revisar las viejas fotos, veo tu cara... 
Tan joven, que yo ni siquiera había nacido...
Y noto una fuerte amargura, al recordar...
que no tengo en casa una sola foto tuya...
¿Acaso resulta lógico tratar así al amigo?

Viejos carnés que me hablan de tiempos...
ignotos, lejanos, pretéritos, extraños,
cuando las arrugas no surcaban tu cara,
y tus ojos, que cada día miro en el espejo,
no estaban cargados de profunda tristeza...

Tu voz regresa desde las sombras, abuelo,
pero solo en mi mente, pues olvidé el sonido...
cientos de horas de cuentos, y no queda nada...
ni una triste grabación de tus palabras o versos...
¡Lo que daría hoy por escucharte de nuevo!

Año 1955... con razón me cuesta tanto verte,
asociar aquellos tiempos con los míos...
Una decena de carnés, eso es todo, el resumen
de una vida, de mil luchas, y cientos de sueños,
que demasiadas veces, no viste cumplidos...

El tambor de mi vida resuena con fuerza,
bombeando sangre y recuerdos hacia la nada,
y quisiera pensar que hay algo más que materia...
y que de vez en cuando, mientras escribo, vienes,
y es tu presencia la que acaricia mi mejilla...

Voces que se llevaron el viento y el tiempo,
aquellos que murieron, pero no del todo,
pues el amor y el cariño de los vivos
todavía perpetúan su recuerdo... y escribo,
para rescatar a mi abuelo del olvido...

RECORDÁNDOLA...

No me preguntes si se puede añorar
lo que nunca has tenido, porque esa es,
justamente, la definición del amor...
No quieras conocer el sabor del dolor,
de un corazón roto, porque hallarás...
la respuesta en mis lágrimas...

Permite que el acre humo de la tristeza
llene de amarguras tu garganta, y sabrás...
cómo de roto me dejaste...
Amar sin medida, es hermoso, ¿verdad?
Pero solo en teoría... que la realidad...
es tan distinta...

Pasión eterna... siempre controlada...
amargos sentimientos del futuro...
contra la soledad del hoy...
Alma cautiva por redes de sueños,
ojos hechiceros que prometen mundos...
pero solo para otro...

Y de las cenizas surge la antigua llama,
incinerando el presente y el futuro...
porque sigo recordándola...

martes, 7 de agosto de 2012

EL CÁLIDO FANTASMA...


En silencio, recuerdo otros tiempos,
otras gentes y lugares, donde viví...
los esbozos de otras vidas, y sueños,
de otras realidades... que murieron...

El recuerdo es selectivo, casi siempre,
y por eso, borramos todo lo malo...
para seguir adelante, persiguiendo,
tal vez, un espejismo, un ideal...

Pero no se vive de ideales, y algunos,
solo valen para amargar el presente,
por un pasado que nunca ha sucedido,
que sin embargo nos parece más deseable...

Y yo me pregunto... ¿Se puede añorar,
incluso sufrir, por lo que nunca ha sido?
¿Es lógico explorar los caminos de la nada,
para encontrar mil y un recuerdos falsos?

Quizás en esta paradoja se manifiesta
nuestra condición de seres humanos:
en amar y desear lo que nunca tuvimos,
y menospreciar a quien está con nosotros...

Son juegos, es cierto, del amor y el deseo,
del espacio y el tiempo, soñando lo real...
buceando en aguas desconocidas,
el presente debería derrotar al pasado...

Sin embargo... sigo recordándola...
como el cálido fantasma que me mira,
y me sonríe, y me da fuerzas para seguir,
cuando el presente se vuelve más gris... 

domingo, 29 de julio de 2012

PAISAJE ENTRE RECUERDOS


Me acurruco en el canto de los grillos,
con los ojos cerrados, mirando al cielo...
Una leve brisa me refresca y alborota,
suavemente, tus cabellos, y te siento...

Noche cerrada en medio del campo...
las estrellas nos miran, desde el cielo,
y el peso de mil docenas de mundos
repite en mis oídos un "Te quiero..."

Tarde caliginosa de Agosto en el pueblo...
ni los perros se aventuran en el infierno,
y sin embargo, nosotros, caminamos,
cogidos de la mano... y con sombrero...

Amanecer en la playa, el océano
te acuna, sobre mi pecho, y tú...
tú me sonríes, incluso en sueños...
y las olas hablan de amores eternos...

Siesta, perezosa, de cortinas tupidas,
me has buscado, te doy un beso,
y una caricia, y sigues durmiendo,
tu cabello aureola la almohada...

Madrugada de mil y un recuerdos...
entre cientos de dulces besos,
con gotas de acíbar y angostura,
mi realidad en ti encuentro...

* VIVIR EN TI, AMOR...


Soy un débil fantasma, que vive,
Inquieto, dentro de tu corazón...

Latido tras latido, me olvido,
A veces, de todo el camino...

Viajo por tu cuerpo, enamorado,
Incapaz de encontrar un sentido,
De imaginar mi propia vida,
Alejado de tus sueños, amor...

Era una tarde de lunes, lo recuerdo,
Saliste de la niebla y del frío...

Sin decir una palabra, me enamoré...
Una sola mirada, y mi corazón,
Entrenado en las penas del amor,
Ñoño como un buen romántico,
Ocasionó en mí enorme daño...

Quisiera decirte que me arrepiento,
Únicamente, de haberte amado...
Incluso de haberte conocido...
Estaría dispuesto a negarlo todo...
Renegando incluso de mi corazón...
Odiándome por haberte querido...

Sería tan fácil engañarme a mí mismo,
Olvidando que caí en tus brazos como
Ñame dulce y maduro, recolectado
Amorosamente por tus bellos ojos,
Rielantes de miles de misterios...

Como un niño, me acerqué a ti,
Obediente y confiado, te amé...
Nadie, antes ni después de mí
Te amará tanto, con pasión,
Ignorando cualquier peligro...
Gozoso, me hundí en las simas,
Oscuras, lóbregas, de tu alma...

Y allí, en las profundidades...

Precisamente cuando perdía
Esperanza, razón y fe, te vi...
Reconocí en tus ojos el brillo,
Distante, del alma gemela,
Emergiendo desde la nada,
Rasgando mil fachadas,
Mientras yo te soñaba...
En el limbo de la muerte...

Eres comienzo y final,
Navegando por mi alma...

Tocarte, abrazarte, besarte,
Usar tu cabello glorioso para
Secar mis últimas lágrimas...

Saber que estás a mi lado,
Incluso en la distancia amarga,
Llena mi corazón de alegría y
Esperanza en el mañana...
No permitas que la razón,
Codiciosa arpía, nos separe...
Imagina mis besos en el viento,
O mis manos acariciando tu cara...
Siente mi presencia a tu lado...
O ven otra vez, conmigo, amor...
Solo por tú, lo sabes, yo vivo...

Mis sueños, los conoces...
Incluso mis pesadillas,
Secretos llantos perdidos,
Tupidos silencios de lágrimas...
Es tan sencillo amarte, pero...
Resulta tan fácil perderte...
Incluso, a veces, sueño...
Olvidarte, y dejar de sufrir...
Sobrevivir... lejos de ti...

Debería ser más prudente,
Extender mis alas de niebla...

A lo mejor, de esa manera,
Mi vida sería más sencilla...
Amándote menos, no sufriría,
No lloraría por ti en la noche...
Tendría la certeza de seguir,
Estimulado por tu recuerdo...
Sin morirme por estar lejos...

lunes, 18 de junio de 2012

LA TRAMPA DE TUS OJOS NEGROS

Susurras en mi oído tiernas palabras,
me hablas de futuros, de amores,
de sueños, de planes, de realidades,
siento tu cuerpo desnudo, fresco,
pegado a mi espalda, y tus manos,
traviesas, trazan arabescos en mi pecho...

Intentas que todo sea igual que antes,
que no haya cambios en la vieja rutina,
que se cumplan los tiempos y ritmos
del antiguo y hermoso cortejo amoroso,
incluso has preparado velas aromáticas,
y baño de espuma y música suave...

Pero lo siento, querida, esta noche,
soy yo quien no tiene ganas de nada,
incluso si mi cuerpo te desea, motivado,
no pasa lo mismo con mi alma, mi mente...
No sigas así, no lo intentes, no puedo...
otros pensamientos nublan mis sueños...

Demasiadas cosas me distraen para caer,
una vez más, en tu dulce juego, y no quiero,
hundirme en tus inmensos ojos negros,
pues si lo hago, ya no tendré fuerzas, lo sé,
para decirte que ya no te quiero como antes,
y desaparecida la magia, solo queda el cuerpo...

Pues el amor es una planta, y necesita riego,
y poda, y abono, y mimos, y besos, ternuras,
mil cosas, pequeñas y grandes, que en ti,
cariño, ya no encuentro... Y me asfixio, me muero,
de pena, y soledad, estando contigo... Pero nada
te digo, pues caigo en la trampa de tus ojos negros...

Intentaré acumular fuerzas, para hablar contigo,
otra tarde, otra noche, y decirte lo que siento,
buscaré el modo de avivar las viejas ascuas,
y las palabras que necesito, y los gestos...
Pero será otra noche, pues el agua está caliente,
y las velas iluminan dos amantes en el espejo...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...