Llovía esta tarde en Madrid,
y las lágrimas del cielo disimulaban
las que corrían por mis mejillas,
el calor llamando al frío interno,
la soledad amarga me perseguía.
Buscando tu reflejo en los charcos,
no alzaba la mirada, y la capucha,
negra, todo lo limitaba.
La realidad, sin ti, carecía de sentido.
Pero yo te seguía buscando.
En el agua sucia de los charcos,
con los restos de gasóleo
formando precarios arcoíris.
La sonrisa de una desconocida
tras el ventanal de un bar
me hablaba de tu ausencia.
El doble silencio de las calles,
con el oído desconectado tras volar
hacia otras realidades, mas no hacia ti,
me aislaba aún más que de costumbre.
Esas tontas ganas de cantar bajo la lluvia,
para que lo haga con más fuerza,
el repicar del granizo sobre el impermeable,
los pies de la gente al correr
buscando un refugio inexistente...
Y yo, a cada paso, más lejos de ti,
más perdido, más solo, más triste,
deseando con más ganas ese abrazo,
esos besos, tus caricias y tus manos,
pequeños milagros de la vida en común
que nos han sido negados por el tiempo,
por la distancia, por tus miedos...
Te he llamado entre océanos de tiempo,
te he buscado, incansable, para encontrarte,
refugiada en las líneas de un poema...
... al final, regreso a la poesía... aunque no sea demasiado buena... aunque a veces me parezca incluso un poco falsa... porque me quedé enganchado en las marañas de la prosa... pero sobre todo, porque disfruto escribiendo poesía... y compartiéndola contigo...
Mostrando entradas con la etiqueta lluvia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lluvia. Mostrar todas las entradas
sábado, 6 de abril de 2019
lunes, 15 de octubre de 2012
* LA DANZA DE LA LLUVIA...
El agua resbala, perezosa, por tu cuerpo
de amante ingrata o de esquiva diosa...
La lluvia nos sorpendió en el jardín,
al regresar a casa, y en vez de guarecerte,
decidiste dejarte llevar por sus caricias...
Y nunca te he visto más hermosa...
Quiero ser la lluvia, que te baña, te moja,
quiero ser la ropa, aquella camisa
que te quitabas lentamente, jugando,
criatura de carne, sangre, agua y fuego...
Quiero que te refugies entre mis brazos,
mientras me mojas por completo...
Entre nosotros, ya no hay barreras,
ni fronteras, ni ansias, ni secretos,
y conozco tu cuerpo incluso mejor
que tú misma conoces el mío...
Y sin embargo, verte así, desnuda,
despierta en mí, de nuevo, el deseo...
Y me dejo llevar por la danza,
de la lluvia, del frío, del calor, del deseo,
y me uno a tí en el juego, con torpeza,
porque tu cuerpo me llama, en silencio...
Y levanto tu cara hacia la mía,
y te abrazo, y te beso, bajo la lluvia...
Y la lluvia nos inunda, une nuestros cuerpos...
Más tarde, te llevaré a nuestra casa,
te secaré quizás un poco el pelo,
tu larga melena negra como el ébano,
pero terminaremos bajo la ducha,
y esta vez, el agua caliente enfriará tu cuerpo...
de amante ingrata o de esquiva diosa...
La lluvia nos sorpendió en el jardín,
al regresar a casa, y en vez de guarecerte,
decidiste dejarte llevar por sus caricias...
Y nunca te he visto más hermosa...
Quiero ser la lluvia, que te baña, te moja,
quiero ser la ropa, aquella camisa
que te quitabas lentamente, jugando,
criatura de carne, sangre, agua y fuego...
Quiero que te refugies entre mis brazos,
mientras me mojas por completo...
Entre nosotros, ya no hay barreras,
ni fronteras, ni ansias, ni secretos,
y conozco tu cuerpo incluso mejor
que tú misma conoces el mío...
Y sin embargo, verte así, desnuda,
despierta en mí, de nuevo, el deseo...
Y me dejo llevar por la danza,
de la lluvia, del frío, del calor, del deseo,
y me uno a tí en el juego, con torpeza,
porque tu cuerpo me llama, en silencio...
Y levanto tu cara hacia la mía,
y te abrazo, y te beso, bajo la lluvia...
Y la lluvia nos inunda, une nuestros cuerpos...
Más tarde, te llevaré a nuestra casa,
te secaré quizás un poco el pelo,
tu larga melena negra como el ébano,
pero terminaremos bajo la ducha,
y esta vez, el agua caliente enfriará tu cuerpo...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
140. UN REGRESO INESPERADO
Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...
-
Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...
-
Con el sol quemando mis pupilas, te intuyo, en el limbo, en algún lugar, pero muy cerca. Tu cara permanece entre las sombras, y solo ...
-
Si pudiera encontrar las flores del olvido, para jamás recordar cuando te he perdido, si pudiera luchar contra lo que te he querido, si fu...
