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viernes, 8 de febrero de 2019

93. EN LA ENCRUCIJADA



Entre tus silencios y mis tristezas quedan pequeños caminos
que va llenando la soledad y labrando la indiferencia,
convirtiéndose en minúsculas barreras
que poco a poco nos van separando,
como una hormiga hacendosa en busca de su nuevo nido.

Y tú no te das cuenta de lo que pasa, das por hecho
mi amor incondicional, como si fuera eterno,
pero hasta el aire quiere correspondencia.

Y por eso me siento solo, y me quejo,
te mando mensajes que ignoras cortésmente
desde tu sagrada altivez, y me siento
como el cachorrito que pide mimos de su ama,
y no me gusta, mi hermosa dama.

Que necesito quererte es algo que tengo
a estas alturas, muy asumido, como tu cariño;
pero sin embargo, en ocasiones, necesito más,
una palabra amable, un beso al viento,
una lágrima quizás, el sonido de tu risa,
la caricia de tu voz al otro lado del teléfono…

Pequeñas acciones, diminutas muestras
de tu interés, de tu afecto, de tu amor,
porque algunas noches, como en esta,
la soledad se vuelve demasiado fuerte,
y las palabras nacen sin pensar,
y trazan pequeñas verdades incómodas
sobre el negro teclado…

Pequeños mensajes que piden socorro,
cuando el peso de la realidad es demasiado,
cuando la soledad oprime más que de costumbre,
y los pequeños castillos de palabras,
de papel y de tinta, empiezan a derrumbarse…



miércoles, 2 de enero de 2019

CUARENTA Y CINCO

Entre tus silencios, te busco,
con ristras de palabras y llantos,
mandando los versos al viento,
para que lleguen a tus labios.

Mensajeros de amores difíciles,
los únicos que en el fondo me gustan,
de dragones buenos y princesas malas,
de brujas nacidas en otros cuentos.

Dos no se aman si uno no quiere,
pero yo voy tejiendo mis redes,
amarrando palabras y sentimientos,
y mezclándolos con algún lamento.

Es complicado querer en la distancia,
dos ciudades bajo el mismo cielo,
luna y estrellas guardan mi secreto,
dos docenas y media de te quiero...

miércoles, 14 de noviembre de 2018

TREINTA Y SEIS

Pasan las horas, los minutos y los días,
y con ellos, disminuye el aprecio,
y entre remordimientos, me hablas
de un futuro donde tú no estás ya.

De finales y principios, de tristeza,
de soledades acompañadas y mansas,
de futuro y de planes, de añoranzas,
todo se va por el sumidero del tiempo.

Pero sigo pensando en ti, bella dama,
en los sueños que no compartimos,
en las realidades que nos separan,
en las vidas que nunca vivimos.

Y escribo amargos versos de tinta,
y me esfumo en el profundo vacío,
mientras en tu foto busco respuestas
a mil preguntas y un desatino.

En blancas letras sobre la nieve escribo
tu bello nombre, con trazos de sangre,
condenado a quererte sin sentido,
por esa soledad de la que huyo sin fe.

Viajar a tu ciudad podría ser la despedida,
el final de un camino tan trillado,
con restos de amor masacrado y frío,
de esperanzas rotas en mil silencios.

Bajo otros cielos buscaré cobijo,
en otros ojos hallaré la calma,
extraños labios besarán los míos,
y no me refugiaré entre tus brazos.

El final o el principio, poco importa,
cual nudo gordiano yace el destino,
mientras recuerdo tu voz y tu sonrisa,
y tu imagen me sonríe desde el móvil.

Y yo, buscando refugio, compañía,
esperanza quizás, un viejo sueño,
como un perro persiguiendo un hueso,
como el náufrago perdido en el mar...

lunes, 15 de febrero de 2016

DIEZ

Soy lo que nadie quiere
me dijiste entre llantos
y yo, tan cobarde,
tan prudente como siempre,
me callé una vez más,
ahogando en mi interior
las palabras de amor
que pugnaban por salir...

Y te dejé llorar, de soledad,
allá en la distancia implacable
mientras notaba en mi pecho
que se rompía mi corazón,
porque no me atrevía
a recordarte una vez mas
mis oscuros sentimientos...

Dejé fluir mi rabia, mi tristeza,
y me uní a ti en las oscuras
tierras de las lágrimas amargas,
y aquello fue lo más íntimo
que compartimos de madrugada,
nos unió la maldita distancia,
y la necesidad de un buen abrazo.

Amor maldito y castigado, como siempre,
con la fría indiferencia, silenciado
en un corazón que aúlla contra todo,
contra la distancia, la soledad, la traición,
contra el peso de un pasado remoto,
que te robó la capacidad de amarme,
y la certeza de ser amada de nuevo.

Vamos dando tumos, presos del juego,
de los medios silencios y pesadas verdades,
de sutiles sugerencias y palabras soñadas,
cada uno preso de su vida, de su realidad,
aunque rompemos las barreras cada noche,
solo por un minuto, un segundo, somos libres,
entre las palabras nunca pronunciadas...

martes, 23 de junio de 2015

DIECISIETE...

Y dime, frente a tus silencios...
¿dónde se queda mi corazón?
¿Sigue palpitando por ti...
o te relega al inclemente olvido?

Y cuéntame... en la distancia...
¿Sigues pensando en mí?
¿Te trae la luna mi recuerdo...
o ya soy incluso menos que conocido?

Y al releer mis versos, nacidos para ti...
¿Escuchas acaso mis palabras,
que vuelan en el viento hacia ti...
o solo queda el duro silencio?

Porque en mí nada ha cambiado,
el amor difícil me consume,
y pienso en ti dormido y despierto,
añorando escuchar tu voz de nuevo...

Aquella magia desconocida
me fue llevando a tu lado,
a pesar de la distancia y del tiempo,
unidos por las ondas y la noche...

Amor extraño teñido de amistad,
la frontera cruzada sin darse cuenta,
sentimientos que despiertan lentamente,
para convertirse en voraz hoguera...

Vivo preso de un sueño imposible,
fiel timonel de un barco a la deriva,
estrellándome contra la realidad
para reposar entre tus brazos...

Y te sigo escribiendo sentidos poemas,
aun sabiendo que no quieres leerlos,
porque es la única manera que tengo
de no ahogarme en sentimientos...

lunes, 18 de agosto de 2014

* VALS LENTO...

Desde las profundidades de mi desconcierto,
te busco, incansable, pero no te encuentro...
Ante mí,un presente carente de interés,
tras de mí, un pasado de desaliento...

Y paso por la vida, sin vivirla apenas
porque tú no estás todavía a mi lado,
oscilando entre el trabajo y el tedio,
perdido en un millón de locos anhelos...

Porque sueño contigo cada noche,
con tus abrazos, con tus besos, tus caricias,
y solamente en sueños soy realmente feliz,
pero tú estás, como siempre, demasiado lejos...

Tantas "ella" ha habido en mi vida
que necesitaría una lista para el recuerdo...
Tantos amores incumplidos, que me persiguen,
cual fieles cancerberos, en el infierno...

Desafortunado en amores y en el juego,
tan solo ansío enamorarme otra vez más,
aunque sea del aire que te rodea entera,
de la materia que conforma tus sueños...

Preguntas sin respuesta en una mañana,
que igual podría ser de verano que invierno,
pues continúa rodeándome la soledad,
cual sobria mortaja o tétrico lienzo...

Y mientras te busco y te espero impaciente,
voy tejiendo un millón de soñados versos,
poemas de amor y de tranquila muerte,
preñados de abrazos y de imposibles besos...

jueves, 26 de junio de 2014

* YA NADA QUEDA...

Si pudiera decirte
Todas las cosas que siento,
Pero entre nosotros
Solo hay ya silencios.

Murieron las palabras
Y también los versos
Ya nada queda
Ni vivo ni muerto…

Se perdieron las miradas,

También los primeros besos,
Se esfumaron los abrazos
En medio de un te quiero…

Y sigo pensando en tus ojos,
Marrones, traicioneros,
En tus cárdenos labios,
En tu largo cuello…

Ya no habrá viaje,
Terminó el sueño,
Venció la realidad
Y ganó la soledad.

No habrá amaneceres,
Ni sábanas de lino,
Ni comunión de las almas,
Ni unión de los cuerpos.

Se termina el viaje
Antes de haber empezado,
Solo queda la nada,
El final de los sueños…

Ni príncipes ni princesas,
Ni siquiera dragones buenos,
Simplemente queda

Un pequeño hombre solo…

martes, 30 de octubre de 2012

SOY TAN TONTO...

Anoche logré ver
la verdad entre mentiras,
y mirando en tus ojos,
comprendí que no me querías...

Quizás son esas cosas que pasan,
con dos almas encendidas,
de repente te confías,
y pierdes lo que tenías...

Quisiera saber si alguna vez
tú, de verdad, me amaste...
que yo te amé lo tengo claro,
pues muero lejos de ti...

Sueños, esquivos y furtivos,
sombras de amores,
que murieron hace tiempo,
reviviendo en tus brazos...

Que yo te amé, es evidente,
que no me amas, más todavía...
y, sin embargo, soy tan tonto...
que te sigo amando...

CORAZÓN DE PIEDRA...

Me compré un corazón de piedra,
porque estaba cansado de sentir,
de esperar, de ansiar... y de sufrir...

Que ya casi no me quedaban fuerzas,
para llegar al final del día, y dormir,
y siempre me despertaba con el ansia...

Y desde aquél día, afortunado o aciago,
qué se yo, cada sentimiento alegre,
cada caricia, cada beso, lo he guardado,
en mi pequeño corazón de piedra gris...

Rozándolo con la yema de los dedos,
o calentándolo en las manos, lo acuno,
mientras deposito en él lo que tiene valor...

Besos robados a la luz de la luna o del sol,
las caricias de novios, que todo lo dicen,
la mirada de un niño hacia su madre,
el olor de un recién nacido en los brazos,
los maullitezos y ronroneos de mi gato,
la complicidad de una venerable pareja,
el primer canto del mirlo en la mañana,
la tardía despedida de la alondra,
el sonido del mar sobre las rocas,
el beso furtivo que nunca llegué a dar,
la más bella puesta del sol de mi vida,
el reflejo de la luna en sus cabellos,
los hoyuelos que le salen, al sonreír,
la voz de mi abuelo contándome un cuento,
el olor de su colonia sobre mi piel,
el primer paseo en bicicleta... sin rueditas...
la fragancia del océano al despertar,
el sonido de la lluvia en el Retiro,
los esquivos gemidos de los amantes,
el agridulce frescor de la brisa otoñal,
el canto de las estrellas en el campo,
las ilusiones y batallas, perdidas, al morir...

Todos mis anhelos, mil y un recuerdos,
todas mis fuerzas, y esperanzas, las guardé,
en mi pequeño corazón de hematite...
y allí siguen, protegidas del tiempo...

Que ya bastante tengo, con mi corazón
de carne y sangre, de muerte y de vida,
para sufrir...

sábado, 27 de octubre de 2012

* EL FINAL DEL SUEÑO...

Quisiera escribir los versos más tristes esta noche,
pero aún así no expresarían bien lo que siento...
Porque hoy se ha terminado todo, me temo...
Porque esta noche he perdido a mi amor...
Porque ya nada tiene solución...

Pues por delante solo me quedan soledad,
tristeza, amargura, distancia y silencio...
Y por detrás, lo que resultó ser un hermoso,
frágil y dulce sueño... Pero solo eso...
Ahora toca despertar a la realidad...

Varios meses después, de vivir en el cielo,
de beber sus palabras en el viento,
de revivir cada tarde, cada noche,
con la magia de sus palabras...
se terminó todo, llega el final del sueño...

viernes, 26 de octubre de 2012

* PORQUE SIN TI...

Porque miro tu foto, y me muero...
por no estar a tu lado,
por animarte con mis chorradas,
por decirte que te sigo queriendo,
que no eres una perdedora,
solamente no tienes suerte...

Porque me encantaría hablarte,
intentar hacerte sonreír,
aunque sea en la distancia,
y quitarte esa tristeza,
y hacer que te sientas mejor,
aunque sea unos minutos...

Porque me gustaría abrazarte,
y besarte, y estar contigo,
por devolverte la ilusión,
y conseguir que te olvides
de todo lo malo que te pasa,
aunque sea unos minutos...

Por tantas y tantas cosas,
por tantos sentimientos,
por demasiados silencios
por las palabras inexpresadas,
porque me gustaría decirte
que sin ti mi vida es nada...

lunes, 15 de octubre de 2012

* LÁGRIMAS DE INCIENSO Y NIEBLA...

Hoy me gustaría contarte una historia,
sobre un poeta, que se enamoró
de una musa de carne y sangre,
y que dió la espalda a su musa
de incienso y niebla...

Después de tanto tiempo juntos,
de tantos poemas, cuentos, relatos,
el amor se terminó, y la musa
de incienso y niebla... Lloró...
como solo las musas pueden hacerlo...

Caían las lágrimas por sus mejillas,
rozando sus labios perfectos,
y resbalaban lentamente por su cuello...
¿Puedes verlas? Yo sí las veo.
lágrimas de musa abandonada...

No llores más, hermosa musa,
porque te sigo queriendo...
pero no como a ella, lo siento,
porque necesito vivir el amor
en la vida real, no en sueños...

No es un adiós, es un hasta pronto,
porque todo en esta vida
se acaba, alcanza un final,
y quizás, tampoco esta vez,
tenga suerte en el amor...

La quiero con toda mi alma,
con todo mi ser, contra mi voluntad,
necesito sus palabras para seguir
luchando, viviendo, soñando...
pero ella... no cree en el amor...

¿Y qué puedo hacer yo,
mi triste musa de incienso y niebla,
salvo seguir queriéndola,
en la distancia, en el tiempo,
con todo mi corazón?

lunes, 13 de agosto de 2012

RECORDÁNDOLA...

No me preguntes si se puede añorar
lo que nunca has tenido, porque esa es,
justamente, la definición del amor...
No quieras conocer el sabor del dolor,
de un corazón roto, porque hallarás...
la respuesta en mis lágrimas...

Permite que el acre humo de la tristeza
llene de amarguras tu garganta, y sabrás...
cómo de roto me dejaste...
Amar sin medida, es hermoso, ¿verdad?
Pero solo en teoría... que la realidad...
es tan distinta...

Pasión eterna... siempre controlada...
amargos sentimientos del futuro...
contra la soledad del hoy...
Alma cautiva por redes de sueños,
ojos hechiceros que prometen mundos...
pero solo para otro...

Y de las cenizas surge la antigua llama,
incinerando el presente y el futuro...
porque sigo recordándola...

lunes, 18 de junio de 2012

COMO PALABRAS VARADAS

Al girar la cabeza, rehúyes mi mirada,
que te busca, te sigue, te encuentra,
mientras disfrutamos de la mañana,
perezosa, de domingo, entre las sábanas...
Desde hace algunos días, quizás semanas,
ya sabes lo despistado que he sido siempre,
no me miras igual, ha desaparecido algo,
la chispa, en tus ojos negros y almendrados...

Tus ojos ya no me sonríen como antes,
ya no vive en ellos la chispa del tercer amor,
ni siquiera del segundo, ni del primero,
y la letra de tu nombre me quema en el hombro como el fuego, la tinta,
fundida con mi sangre, me cuenta historias
de desamor y de tristeza... Pero claro, si tú,
mi diosa, permaneces en culpable silencio,
¿qué hacer, para que me digas lo que te pasa?

¿Qué te ha pasado, qué nos ha pasado, mi vida,
para que se haya esfumado la verdadera magia?
Y mientras tú te arropas en las sábanas y finges,
lo sé, dormir... yo sé que estás mirando fijamente
algún punto en la pared, buscando respuestas
en medio de la nada, y permaneciendo callada...
Son tus silencios los que más daño me hacen,
esos desiertos llenos de palabras varadas...

Cansado de permanecer inmóvil a tu lado,
me levanto, y lentamente lo recojo todo,
sin cerrar la puerta por completo, voy al baño,
chorros de agua caliente y vapor borran las huellas
de otra noche de pesadillas y medias verdades,
pues con las brumas del sueño comprendo
que poco nos une y mucho, me temo, nos separa,
y nos dejamos llevar por la mutua indiferencia...

Te observo, desde la puerta del dormitorio,
y sé que no duermes, pues las lágrimas
mojan tus mejillas, y los sollozos desgarran
tu pecho... y yo, cansado de verte llorar así,
me siento a tu lado en la cama, me agacho,
despacio, y empiezo a acariciarte lentamente,
tu larga melena negra, tus blancos hombros,
hasta que te serenas, y me dices lo que más temo...

ENTRE SÁBANAS Y ALMOHADAS

Los sueños se deshacen como la nieve al sol,
En los extraños días en que noto tu presencia,
Vivimos, comemos, dormimos juntos, pero
Ya hay demasiadas cosas que nos separan,
Que nos impiden incluso mirar en la misma
Dirección, o sentir que formamos parte
De un “todo”, de una entidad que es superior,
Y más importante, que nosotros por separado,
Dos mitades de de la cama, con un vacío
En el medio, que casi nunca llenamos de besos…

Nuestros cuerpos ya no se buscan en el sueño,
Tal vez porque la cama es demasiado grande,
El edredón demasiado cálido, o porque el tiempo,
Ese gran asesino del amor, incluso del afecto,
Nos ha traicionado entre sus heladas garras,
Reclutando al espacio como necesario compañero,
Mitigando lenta pero inexorablemente la pasión
Que antes nos unía… hasta hacerla tambalearse…
Y de la efusión de los primeros años o meses,
Llegamos casi a la jubilación anticipada…

Sí, es cierto, permanece la ternura, el deseo,
El hacer planes de futuro juntos, la complicidad
De mirar juntos en la misma dirección, sabiendo
Que aunque no estemos comiéndonos a besos,
Por algún extraño motivo, se complementan
Nuestras palabras y nuestros silencios cómplices…
Y casi leemos en nuestras mentes la llamada
De los cuerpos, la palabra se vuelve susurro,
Y luego beso, y el gesto termina en caricia,
Y de ella renace otra vez el deseo, perezoso…

Muchas veces creo que necesitamos algo más
Que nos devuelva la complicidad y la ilusión,
Al menos, de los primeros años de novios...
No debe ser tan difícil, ¿verdad?, recuperar
La magia que sigue latiendo en nosotros,
Y se despierta, y nos sorprende, algunas noches,
Algunas tardes, pues ciertas siestas son gozosas...
Un proyecto en común nos une, es cierto, pero
Nunca está de más añadir más argamasa, de cariño,
Y que nuestras sábanas y almohadas se mezclen de nuevo...

TUS OJOS GRISES

¿En qué piensas cuando me miras?
¿Que secreto esconden tus ojos grises?
¿Por qué está triste tu sonrisa?
¿Me ves realmente como yo te veo?

No me gusta que sean tantas las dudas,
y tan escasas las respuestas de tus ojos,
que tus labios permanezcan sellados,
mientras mi corazón late muy rápido...

Quisiera que la punta de tu rosada lengua
se asomase entre tus pulcros labios,
en ese guiño hacia el pasado, tan presente,
donde los besos llenaban de silencio el aire.

Pero cuando te observo, rehúyes la mirada,
y bajando los párpados, recatada y esquiva,
me privas del milagro de dos soles en la niebla,
dos faros que me indican y recuerdan el camino...

Daría cualquier cosa retroceder en el tiempo,
recobrar las caricias, los mimos, los abrazos,
las miradas cómplices del primer amor...
o la extraña y culpable sensación del último...

Tus ojos me guían a la tierra del olvido,
a los páramos de la desolación sin tu amor,
pues sé que no habrá más penas ni olvido...
porque todo terminó ya entre nosotros...

¿Quién tuvo la culpa? ¿Fuimos tú o yo?
¿Quién comenzó la guerra de silencios?
Poco importa ahora, cuando escribimos
el último capítulo de nuestra historia...

PALABRAS MUERTAS

Ser valiente por última vez...

Ser sincero, para variar el guión,
y confesarte mis sentimientos...

Cae la última hoja del otoño,
y con ella se termina algo más,
nuestro amor y nuestra vida...

Demasiados inviernos gélidos,
con las corrientes de aire
que emanan de nuestras bocas,
convertidas en palabras muertas...

Demasiados silencios en los labios,
con verdades que pugnan por salir,
y mentiras que anidan en el alma,
los corazones ya no laten a la par,
sino cada uno, con su ritmo lento...

No más falsa pasión, dicen...
se terminaron las imposturas,
las falsedades, los miedos,
sobre todo, a la maldita soledad,
que tanto hechiza mis pesadillas,
convirtiéndolas en absurdos sueños...

Terminan pues las buenas palabras,
triunfan las malas obras, el egoísmo,
las acusaciones en furibundo silencio,
porque ya no puedo más, de verdad,
estoy harto, cansado, vacío, muerto...

Seguir más tiempo, sin que nada cambie,
salvo a peor, es un criminal suicidio.
el de la esperanza en un mañana mejor,
y ya no puedo engañarme más tiempo...

Alienarme con el trabajo ya no funciona,
nada me puede sacar del marasmo,
de la rutina de la tristeza y del tedio...

Por eso, prefiero marcharme, igual que vine,
con el viento en pleno invierno...

Solo te digo una cosa, mi amor: adiós...

BESANDO SOMBRAS

Besando sombras, ese es mi pasado,
buscando alguien, y encontrándolo,
para luego, finalmente, darte cuenta
de que te has terminado perdiendo
a ti mismo, tus ideas, tus tristezas,
todo aquello que era y es importante,
al menos para ti, en las propias raíces
de tu personalidad, de tus sueños...

Perderte para encontrarte de nuevo,
esa y no otra es la paradoja del amor,
que si bien en teoría debe alcanzar
el mágico cincuenta por ciento, luego,
esa paridad no se consigue ni siquiera
en los momentos de mayor entrega y
sensibilidad, cuando los cuerpos se juntan
y las almas tienden a separarse después...

Que no te engañen, pues, hablándote
de amores siempre correspondidos,
de paraísos artificiales para los dos,
de mundos por descubrir, por vivir,
pues uno de los secretos de ese amor,
tan único y especial, tan romántico,
es que si no hay entrega mutua,
en el fondo, no hay nada de nada...

Lo siento, pero no me van las relaciones
unidireccionales, donde alguien lo da todo,
alma, sueños, esperanzas, futuro, presente,
con la esperanza de conseguirlo también
todo de aquella persona tan especial...
negándose a ver que nunca conseguirán
aquello que más necesitan: sentirse amados,
tal y como son, por lo que son, y nada más...

Por ello, la única medida que hay en el amor
no es solamente amar sin medida, sino más bien
amar al cincuenta por ciento, recibir tanto amor
como das, pues no hay cuerpo ni alma ni corazón
que aguante tanta entrega, sin recibir algo,
lo que sea, ternura, besos, pequeños gestos,
que te hagan sentir mejor, más completo,
más en paz contigo mismo, y con más fuerzas...

No digo que sea fácil reconvertir una relación
estéril, desequilibrada en su proporción amorosa,
en otra cosa... Pero sí te aseguro que vale la pena
intentarlo, dar el paso, sentarte a hablar, escuchar,
explicar cómo te sientes, y por qué, y desde cuando,
y juntos, bucear por la memoria hasta el punto
donde os separasteis, y retomarlo todo allí...
Cualquier cosa es mejor que seguir besando sombras...

LA PARADOJA DE LA LIBERTAD

Hoy me he despertado con el extraño
regusto a cenizas en la boca, amargo,
como el despertar en una pesadilla,
y con aquella familiar garra de acero
apretándome el corazón con fuerza...
que ni con la respiración desaparece...

He mirado a mi alrededor, despacio,
como en un túnel de agua, y todo
parecía estar en su sitio... incluso yo.
He cumplido con la rutina de un día festivo,
las costumbres y tradiciones inmemoriales...
sucumbir al abrazo de las sábanas, dormitar...

Y todo seguía en su sitio, mi mujer, el gato,
el jardín, los pájaros, los árboles, la hierba,
y sin embargo, según pasaban las horas,
la sensación de extrañeza, de opresión,
aumentaba hasta ser físicamente dolorosa...
y entonces he comprendido la verdad...

Que el problema, el origen, anida en mí...
Que son los actos fallidos los que más duelen...
Que las palabras no pronunciadas tienen peso...
Que durante algunas horas puedo ser más libre...
Que puedo dominar el espacio y el tiempo... y...
Que en el fondo, eso es lo que me da miedo...

LA ROSA MARCHITA

La rosa se marchita, lentamente, agonizando,
por falta de alimento, de riego, de amor y calor,
y recuerda, con gran tristeza, tiempos muy lejanos,
de ternura, de inocencia, de sueños, de mimos,
y no entiende cómo tantas cosas hermosas
han dado lugar a esta fría, horrenda, indiferencia,
a sentirse como dos extraños en el ascensor,
que se saludan por rutina y cortesía, y nada más...

Nada queda ya de los descubrimientos y conquistas,
las nuevas sensaciones, las dulces caricias y besos,
de esa impresión de haber renunciado al "yo" por
el "nosotros", los verbos se conjugan en plural,
el tiempo no tiene sentido cuando están separados,
cada minuto en sus brazos se vuelve eterno,
y el único lenguaje válido... es el de los besos,
mientras los ojos se van cerrando... en silencio...

La rosa como metáfora del amor en una pareja...
Un poco cursi, tal vez, pero una hermosa y sencilla,
forma de expresar los sentimientos, las emociones,
cuando a veces incluso la voz antes amada se convierte
en poco más que viento, en ruido, en estéril murmullo,
en vez de revivir el corazón y darte alas para soñar...
y los besos casi desaparecen, y las caricias menguan,
y ni los cuerpos comparten aquél lenguaje secreto...

Casi siempre sucede lo mismo, uno de los dos despierta
del marasmo de la rutina, de los gestos estériles,
de los sueños rotos, del no mirar ya en la misma dirección,
del resurgir del "yo" y del "tú" usados como arma
frente al "nosotros", y no confluyen tampoco los gestos
y los espacios vacíos se llenan de estériles silencios,
y las palabras agonizan antes de ser pronunciadas,
por miedo a decir algo que sea malinterpretado...

No permitas que vuestra rosa se marchite, amigo,
intenta como sea recobrar la ilusión y las fuerzas,
aunque sea un postrero intento por los viejos tiempos,
por los meses y los años compartidos, por la magia,
por los recuerdos, por cada abrazo, caricia o beso,
y llora si hace falta, y planea un escenario, y habla,
pues hay una cosa que no debes nunca olvidar:
que no estás solo en la batalla por revivir la rosa...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...