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sábado, 1 de julio de 2023

132. Ansias de ti

En medio de los días sin sol y de las noches sin luna, buceo en mis recuerdos hasta encontrarte, única, perfecta, celestial, mágica... Y entonces sé que me he equivocado.

No me enamoré de una musa, de una ilusión, de una sirena o de una náyade. Tampoco de el reflejo del almendro en flor en el lago, junto al Monte Fuji. Ni de ese viento del este que me acaricia la cara cuando paseo por el acantilado. No te encuentro en el sol del ocaso, que calienta mi corazón por las veredas del parque del Retiro. No eres una criatura surgida de lo más profundo de mi imaginación, de mi necesidad de amar. No te inventó Bécquer en una noche de niebla, mientras paseaba por las calles de Toledo.

Porque eres una mujer real, perfecta en su imperfección, de ojitos castaños, pequeños como dos puñales que me traspasan el alma incluso desde el recuerdo. Con tu salvaje melena pelirroja, que de vez en cuando te empeñas en dominar en coleta. Con tu piel blanca como la de un recién nacido, y llena de pecas hasta en los lugares más insospechados. Con tu figura alta y desgarbada, tus pechos pequeños pero firmes, los brazos tan largos que me muero por abrazarte, y esas piernas que pareces no saber lo que hacer con ellas cuando nos sentamos en una de las terrazas de la Alhambra.

Me enamoré de tu realidad, incluso de ese trabajo que unos días amas, otros odias, al que fui a buscarte una noche de otoño, harto de esa virtualidad, tan cómoda por otra parte. De esas músicas que compartimos. ¡Mira que no entender tu mensaje cuando me ponías, una y otra vez, "Algo contigo", de Rosario Flores!

¿Cuántos años han pasado ya, desde entonces? Dicen las malas lenguas que desde 2014, cuando me enamoré de ti; o puede que antes, cuando te enamoraste de mi. Existía el pequeño problema de mi mujer (mal rayo la parta), y fuiste prudente. Tanto, que creo se te pasó el amor. Y ahora, cada mensaje, cada carta, cada regalo, cada nota de voz, es una lucha por conquistar eso que tanto ansío: toda tú, todos tus sueños, tu voluntad, tus recuerdos, tu pasado, tu presente y tu futuro. Todo ello envuelto con un bonito lazo de raso, que será la única prenda que te permitiré tener, y que lucirás orgullosa en el cuello...

viernes, 26 de mayo de 2023

131. DESCUBRIENDO EL SENTIDO

Loca, te llaman, por quererme.
Que si tanta distancia,
que si no me conoces,
mas, en el fondo, no saben,
o no comprenden, que lo nuestro
estaba escrito en las mismas estrellas.

Y yo, amándote en la distancia,
más allá de las palabras 
de los silencios y de la ausencia,
pues me completas, me sanas, 
y me devuelves la vida, 
con cada sonrisa, con cada beso al viento.

Loco, me llaman, por quererte,
por buscar como sea tu felicidad,
tu sonrisa, tu amor, tu compañía,
por estar siempre a tu lado,
y olvidarme de mí, y de esa manera
me completas más que nadie.

¡Qué sabrán ellos, tan listos, tan cerebrales,
tan fieles y competentes, de lo que es el amor!
Si nunca lo han vivido, y se limitan,
a juzgarnos desde la barrera, como a los toros.
Si se quejan de lo vacío de su existencia,
pero no conocen los sentimientos.

Y luego afirman, pobrecitos, que sus vidas
ya no tienen sentido, que los días pasan,
uno tras otro, sin aliciente ni objetivo.
Si no conoces el amor, si no te das por entero, 
por siempre, para siempre y sin condiciones,
dime tú, tan sabio, ¿para qué estás vivo?

jueves, 23 de febrero de 2023

128. LA TRAMPA DE TUS OJOS NEGROS

 


Susurras en mi oído tiernas palabras,
me hablas de futuros, de amores,
de sueños, de planes, de realidades,
siento tu cuerpo desnudo, fresco,
pegado a mi espalda y tus manos
traviesas, trazan arabescos en mi pecho.
Intentas que todo sea igual que antes,
que no haya cambios en la vieja rutina,
que se cumplan los tiempos y ritmos
del antiguo y hermoso cortejo amoroso,
incluso has preparado velas aromáticas,
y baño de espuma y música suave...
Pero lo siento, querida, esta noche,
soy yo quien no tiene ganas de nada,
incluso si mi cuerpo te desea, motivado,
no pasa lo mismo con mi alma, con mi mente.
No sigas así, no lo intentes, no puedo,
otros pensamientos nublan mis sueños.

Demasiadas cosas me distraen para caer,
una vez más, en tu dulce juego y no quiero
hundirme en tus inmensos ojos negros,
pues si lo hago, ya no tendré fuerzas, lo sé,
para decirte que ya no te quiero como antes,
y desaparecida la magia, solo queda el cuerpo.
Pues el amor es una planta, y necesita riego,
y poda, y abono, y mimos, y besos, ternuras,
mil cosas, pequeñas y grandes que, en ti,
cariño, ya no encuentro. Y me asfixio, me muero,
de pena, y soledad, estando contigo pero nada
te digo, pues caigo en la trampa de tus ojos negros.
Intentaré acumular fuerzas, para hablar contigo,
otra tarde, otra noche, y decirte lo que siento,
buscaré el modo de avivar las viejas ascuas,
y las palabras que necesito, y los gestos.
Pero será otra noche, pues el agua está caliente,
y las velas iluminan dos amantes en el espejo.


martes, 26 de enero de 2021

110: A LA DISTANCIA DE UN BESO

 Nada, y en el fondo, todo nos separa.
Trabajo, familia, amigos, esperanzas,
quizás incluso sueños e ilusiones.
Y yo te persigo inclemente y despiadado,
para hacerte sentir de nuevo, y lograr,
contra todo pronóstico, que me quieras.
Ni siquiera pido un amor de película,
me conformo con uno de botica,
de pocas palabras, y alguna caricia.

Pues en el fondo, quererte, bella dama,
está grabado en mis genes, en mi naturaleza,
desde el primer momento en que te vi.
Quizás fuera solo la persona adecuada,
en el momento preciso, con la necesidad,
desconocida para ella, de ser amada.

Que se fue a juntar con un ser,
para quien la vida sin amar no existe,
y que por ello, ama sin esperanza ni medida.
Y aquí seguimos, jugando, enamorándonos,
de una palabra, de un sonido, de un gesto,
pero también de la idea y del cariño.

Tú, tan lejana, en tu fortaleza de la soledad,
de la tristeza, y yo, fiel caballero enamorado,
desmontando tu torre de piedra con las manos.
Mientras sueño con estar de nuevo a tu lado,
y decirte todas aquellas palabras, que de momento,
solo puedo convertir en furtivos versos.

Seguimos a la distancia de un beso, de una caricia,
y te voy rodeando de palabras y de versos,
para que pienses en mí al dormirte...
Con la vana esperanza de encontrarnos,
libres por fin, a medio camino, entre la vida,
y el más salvaje y absoluto de los sueños.

sábado, 21 de noviembre de 2020

109. EN EL SILENCIO

En el silencio de la tarde te busco,
y en la distancia, imagino tu sonrisa,
un ciego guiando a otro, impasibles,
porque el triunfo está en el movimiento.
Y emprendo mi camino hacia ti.

Aquellos kilómetros que nos separan,
nos ponen al mismo tiempo a la distancia,
precisa y exacta, para herirte con un verso,
para hacerte sentir mi triste alegría,
mi callada condena de tu indiferencia.

Nunca ha sido fácil el amor a distancia,
cuando todo parece ponerse en contra,
y con ese corazón caprichoso pero anhelante,
te busco, en el silencio de la tarde, 
en la clara oscuridad de la noche.

¡Casi me parece escuchar tu risa en el viento!
Ese sonido que a veces me llega al otro lado
del teléfono, cuando no son las lágrimas...
Y esa maldita soledad que nos rodea, que nos impide,
pero que al mismo tiempo refuerza nuestro amor.

Se busca dama caprichosa y bastante insensible,
para caballero de reluciente armadura de papel,
con una larga lanza de palabras y medias verdades,
yelmo y escudo de besos y versos al aire,
y corazón lleno de quizás y de hasta mañana...

Mas pasan los años, y seguimos adelante,
quizás condenados a encontrarnos desde hace tiempo,
o simples marionetas del destino, que luchan,
que sufren y sueñan, con un presente, fiel,
donde el otro sea algo más que sombras al viento...

sábado, 6 de abril de 2019

102. TE HE BUSCADO

Llovía esta tarde en Madrid,
y las lágrimas del cielo disimulaban
las que corrían por mis mejillas,
el calor llamando al frío interno,
la soledad amarga me perseguía.

Buscando tu reflejo en los charcos,
no alzaba la mirada, y la capucha,
negra, todo lo limitaba.

La realidad, sin ti, carecía de sentido.
Pero yo te seguía buscando.

En el agua sucia de los charcos,
con los restos de gasóleo
formando precarios arcoíris.

La sonrisa de una desconocida
tras el ventanal de un bar
me hablaba de tu ausencia.

El doble silencio de las calles,
con el oído desconectado tras volar
hacia otras realidades, mas no hacia ti,
me aislaba aún más que de costumbre.

Esas tontas ganas de cantar bajo la lluvia,
para que lo haga con más fuerza,
el repicar del granizo sobre el impermeable,
los pies de la gente al correr
buscando un refugio inexistente...

Y yo, a cada paso, más lejos de ti,
más perdido, más solo, más triste,
deseando con más ganas ese abrazo,
esos besos, tus caricias y tus manos,
pequeños milagros de la vida en común
que nos han sido negados por el tiempo,
por la distancia, por tus miedos...

Te he llamado entre océanos de tiempo,
te he buscado, incansable, para encontrarte,
refugiada en las líneas de un poema...

miércoles, 20 de febrero de 2019

96. DOS CARAS DE LA MONEDA

Algunas veces pienso en mis otros amores,
en lo distinto que es todo esta vez,
cuando la fascinación surge de esta manera,
a través primero de mensajes de texto,
y luego de la magia de tu triste voz.

Más distinta no puedes ser
de la última mujer que amé, y que me destrozó,
que se llevó lo mejor de quince años,
una segunda familia, muchos recuerdos,
y que encima me cambió tanto,
que antes de poder conocerte
tuve que reconstruirme de cero.

Encontré refugio en las letras, y luego,
a su debido tiempo, a fuego lento,
te encontré a ti, mi bella dama silenciosa,
la dueña de mis versos, de mis pensamientos.

A través de la entrega de mis sentimientos,
volví a encontrar mi camino, mis sueños,
y a compartirlos si es posible contigo.

Hemos tejido una telaraña de recuerdos,
hecha de música, de libros, de películas,
que me hacen sentirte más cerca
cada vez que necesito tu aliento,
cuando me pesa demasiado tu ausencia.

Pero añoro tantísimo los viejos tiempos,
cuando me llamabas cada noche,
antes de cenar, desde tu casa,
y la comida se enfriaba sobre la mesa,
y mi familia se quejaba en vano,
y me preguntaba si tenía para mucho...

Eran llamadas de media hora, tres cuartos,
y lo planeaba todo en función de ellas,
robándole incluso horas al sueño,
por escuchar tu mágica voz,
cuando lo que menos importaba
eran las palabras, o los silencios,
sino el sentirte cerca de mí...

Ahora me alimento de mensajes de texto,
aplaudo cuando escucho tu voz,
y te llamo de vez en cuando, en vano,
para sentirte más cerca, a mi lado,
en el desierto de los nuevos tiempos...

95. UN EXTRAÑO BESO

Y siguen pasando los días
plagados de tus silencios,
esa ausencia llena de presagios,
esos dolores que van naciendo,
cuando ni lees los mensajes,
y olvido el sonido de tu voz;
y tus letras no llenan la pantalla;
y tan solo me queda el vacío.

Pero yo no me rindo, y lo sabes,
y sigo creando telarañas de versos,
para que cuando las leas sepas
hasta qué punto te quiero.

Me resulta un poco extraño
escribirte a través del tiempo,
cien poemas nada menos,
todo un libro para tus ojos.

Poemas que tendrás que leer
lentamente y a sorbitos,
porque en ellos te voy desvelando
todo lo que amo, sueño y pienso.

Y tú, en la distancia, en el silencio,
eres a la vez la musa inefable
y la mujer amada, la amiga,
que un buen día se lanzó
a intercambiar el primer saludo.

Aquí me tienes, años más tarde,
enamorado como un adolescente,
pero con las heridas del perro viejo,
escribiéndote versos de madrugada,
a la luz de las velas, y con incienso,
como si fuera el principio
de un libro de bellos cuentos...

Salvo que son versos los que nos unen,
y las palabras se elevan en el viento,
y te buscan en la distancia,
y te rodean mientras las lees,
reposando quizás el libro en tu pecho,
antes de llevártelo a los labios,
en un extraño y mágico beso...

domingo, 17 de febrero de 2019

94. EN LOS LÍMITES DE UN VERSO




Y te busco entre tus silencios,
el rastro de tu sonrisa
en las agujas del reloj,
El sabor de tus lágrimas
cuando lloras sobre la almohada
cuando nadie te ve.
Y te sigo la pista en el aire,
el leve rastro de tu perfume
me indica el camino.
De repente, tu risa,
desde la otra esquina
del mundo conocido.
Vivo por aquellos momentos
que tú ni siquiera valoras,
y que para mi son todo.
Incluso por el doble check
de tus mensajes de whatsap
se alegra mi tarde.
Y cuando escucho tu voz
en un pequeño mensaje
me siento poderoso.
Me enfrentaría incluso
a mil princesas guerreras
para salvar a un pobre dragón.
Vivimos separados pero juntos,
a la distancia de un susurro,
en los límites de un verso…


martes, 29 de enero de 2019

86. UN PLATO DE CROQUETAS

¿Cuántas veces tu voz ha sido mi faro,
mi única referencia entre las sombras?

Y tú, casi sin saberlo, te convertías
en mi único nexo con la realidad, con la vida,
en la barrera frente a las sombras
de la tristeza, la soledad, la melancolía.

Y cada noche, durante muchos meses,
esperaba tu llamada, al filo de la cena,
y mi madre se enfadaba mucho
porque se enfriaba la sopa de cocido,
la tortilla de patatas o el filete de pollo.

Pero yo sabía que durante esa media hora
iba a ser lo bastante feliz para recuperarme,
para coger las fuerzas y hacerle frente
a todo, a la realidad, al trabajo, a la vida.

Tú me salvabas de mil enemigos,
los peores de todos, la tristeza y la rutina,
con ese acentillo granadino tan majo,
con tu forma peculiar de pronunciar
las eses y las zetas, con tus carcajadas,
con los pequeños detalles de tu vida,
esas cosas que me hacían sentirte
a mi lado a pesar de la distancia.

Fueron buenos tiempos, y sin embargo,
de tan cotidianos, casi no los valoré.

Pero ahora, que se ha impuesto el silencio,
y que lo único que recibo son mensajes
de texto y alguna que otra grabación,
y que en tu interior anida la tristeza,
daría casi cualquier cosa por estar,
una vez más, escuchando tu voz,
en este momento, mientras se enfría,
en la mesa, un plato de croquetas...

85. POR QUITARTE ESA TRISTEZA

¡Qué no daría yo por quitarte esa tristeza!
Cuánto me gustaría estar a tu lado,
cogerte de la mano, mirarte a los ojos,
y darte ese abrazo que tanto necesitas.

Pero me tengo que conformar con palabras,
las mismas que antes empleaba sin dudar
para hacerte llegar todo mi amor y deseo,
y que tal vez ahora te sirvan de tan poco.

Palabras, en el fondo, lo único que tengo,
el nexo de unión entre dos mundos,
el tuyo y el mío, entre dos ciudades,
incluso entre dos realidades distintas.

Y yo, tan lejos, escuchando tu voz,
deformada por las lágrimas y el dolor,
mientras que me hablas de tus miedos,
de aquellas cosas que más te preocupan,
incluso oigo el caer de tus lágrimas...

Y yo, con mi voz como único apoyo,
intentando que pienses en otras cosas,
que te olvides de la terrible enfermedad,
de tus soledades casi eternas, de tu hermano,
de todas aquellas cosas que te hacen daño..

Y van pasando los minutos y las horas,
quisiera tanto estar a tu lado, abrazarte,
como si no hubiera un mañana,
sentir tu cuerpo junto al mío, y descubrir,
quizás, una realidad tan distinta,
en la que por fin pudieras ser libre...
y yo estar a tu lado, amándote...

lunes, 14 de enero de 2019

68. Y ESCRIBO TU NOMBRE

Y escribo tu nombre con letras de fuego,
en las solitarias madrugadas del alma,
cuando la ciudad dormida a mis pies
se llena de mil abrazos furtivos.

Y busco tu sombra por las calles desiertas,
oliendo tu perfume, tu dulce esencia,
caminando entre vivos y muertos,
buscando mi lugar entre todos ellos.

Y esgrimo tu foto cual espada flamígera,
suprema arma contra mil tristezas,
que me acechan con la realidad del mundo,
con la separación, con los llantos, con la luna.

Y recuerdo cada momento que estuvimos juntos,
tu sonrisa triste de niña buena y mala al tiempo,
la tersura de tus labios, la magia de tus ojos,
el sonido de tu risa, la sal de tus lágrimas.

Y te sueño en mitad de la mañana,
con los ojos abiertos al mundo cruel,
donde la distancia y el tiempo nos separa,
pero nos unen los versos lanzados al viento.

sábado, 12 de enero de 2019

67. LAS VIEJAS PALABRAS DEL CUENTO

Como en los viejos cuentos de princesas,
te encontré sin quererlo de veras,
una cara amable al otro lado de la pantalla,
una solicitud de amistad, un bonito mensaje,
y empezó lentamente el juego...

Mensajes a altas horas de la madrugada,
corazones que poco a poco se van abriendo,
y luego llegaron las llamadas, tu voz,
cada tarde un ratito, luego de noche...

Te fuiste haciendo un hueco en mi corazón,
lentamente y sin darme cuenta,
te acabé queriendo, a pesar de todo,
del tiempo, la tristeza, la distancia...

Y aquí seguimos, tanto tiempo después,
como si fueran las viejas palabras del cuento,
con princesas fieras y guerreras,
y caballeros andantes enamorados...

Y todas aquellas cosas que no me atrevo
a decirte en persona o por teléfono,
se convierten en poemas, en versos,
en sentimientos lanzados al viento...

miércoles, 2 de enero de 2019

CUARENTA Y SIETE

Hija de la soledad, de la noche infinita,
mi tristeza se escurre por los rincones,
va atronando el silencio en la tierra,
y mis palabras se convierten en versos.

Amor y distancia, son una mala mezcla,
aunque permiten llenar los silencios
con palabras que de otra forma no nacen
cuando a la distancia de la boca te tengo.

Gran invento sería el teléfono,
portador de magias dulces y blancas,
cómplice de los amantes eternos,
si permitiese enviar los besos...

Besos que te mando en el aire nocturno,
que me quema los labios desiertos,
que te buscan cada noche enamorados,
y se arrastran a tu lado sedientos.

Labios, lenguas, dientes, cuerpos,
almas que se mezclan y se alternan,
cómplices de la danza vieja y eterna,
de esas que hablan los cuentos...

CUARENTA Y SEIS

Soy como el cachorrito que se enrosca,
fiel y amable, en las piernas de su amo,
todo amor, todo ternura, todo paciencia,
el amigo que todo lo sabe, pero que calla.

Poco pide, alguna caricia de vez en cuando,
un poco de comida, palabras amables,
amor incondicional e infinita paciencia,
siempre listo para un paseo o un juego.

Voy buscándote por los rincones del mundo,
siguiendo el rastro de tu voz, de tu sonrisa,
no concibo sonido más bello que tus risas,
ni mayor tristeza que tus silencios.

Besarte, en el fondo, poco más pido,
sentir tu mano entre las mías,
la tibieza de tu cuerpo al pasear,
y hundirme en tus ojos marrones.

Pero me conformo con escribirte poemas,
que solamente leerás con el tiempo,
mientras voy liberando mi mente
de las penas del corazón solitario.

CUARENTA Y CINCO

Entre tus silencios, te busco,
con ristras de palabras y llantos,
mandando los versos al viento,
para que lleguen a tus labios.

Mensajeros de amores difíciles,
los únicos que en el fondo me gustan,
de dragones buenos y princesas malas,
de brujas nacidas en otros cuentos.

Dos no se aman si uno no quiere,
pero yo voy tejiendo mis redes,
amarrando palabras y sentimientos,
y mezclándolos con algún lamento.

Es complicado querer en la distancia,
dos ciudades bajo el mismo cielo,
luna y estrellas guardan mi secreto,
dos docenas y media de te quiero...

martes, 24 de julio de 2018

TREINTA Y CINCO

De momento seguimos adelante
con la triste seguridad de la distancia,
jugando entre océanos de tiempo,
mientras haya mil sentimientos...
Dos barcos esquivos que zozobran
en las brumas del "te quiero, pero..."
Esa extraña sensación de perderte,
o tal vez de jamás haberte tenido.

Es una lucha diaria por conseguirte,
mientras tú te vas protegiendo,
intentando que sueñes conmigo,
meterme en tu alma, en tu cuerpo.
Ya no se encuentran nuestras voces
a ambos lados del teléfono,
imperan los extraños silencios,
y los vacíos mensajes de texto...

Mas seguimos adelante,
buscando tal vez la redención,
el perdón siniestro, la rabia,
o cualquier otro extremo sentimiento.
Y te sigo cortejando con palabras,
con historias y con mil sueños,
rodeando lentamente tu alma
con fantasmagorías y mil versos.

Dos veces nos hemos visto, tan solo,
pero han sido suficientes, para volverte,
desde entonces, y para siempre,
en mi hermosa dama de cuento.
Malditas distancia y tiempo inclemente,
que se empeñan en complicarlo todo,
dos cuerpos separados, mas dos almas
que en el vacío buscan consuelo...

¿Qué será de nosotros, de nuestra historia?
¿Tendremos un final feliz de cuento?
¿Nos serán propicios los esquivos hados?
¿O terminará todo en mortal silencio?
Y mientras tanto, mi corazón sigue latiendo,
y en mi sangre llevo escrito tu nombre.
Mi mirada se engarfia en tus fotos,
y lentamente va pasando... el tiempo.

viernes, 27 de mayo de 2016

TREINTA

Besos, esos besos que nunca te di
Y que me van quemando
Poco a poco el alma.

Caricias, acariciarte,
Sentir tu piel desnuda
Rielando sobre la mía,
Mientras que nuestros dedos
Trazan arabescos en el aire.

Labios que murmuran
Medias palabras de amor,
La respiración apasionada,
La tentación satisfecha,
Y esos sueños, imposibles, salvajes,
Que se convierten en pasado vivido.

Y despertar a tu lado cada mañana,
Y compartir la noche en tus sábanas,
Mientras el mundo se empeña
En decirnos que no es posible.

Almas, presas, doloridas, soñadoras,
Que se buscan y se encuentran
En el limbo de lo real.

Palabras que vuelan hacia ti,
Trazando mensajes de ausencia,
Llamando en la puerta de tu corazón,
Mientras va pasando el tiempo.

Quisiera soñarte, y vivirte,
Rompiendo el maldito silencio,
Y reducir a la nada la distancia,
Mas solo me quedan estos versos
Que lanzo como un beso al aire

Que te rodea y ampara…

miércoles, 16 de marzo de 2016

VEINTISIETE

Mirándote te sueño
a la distancia de un verso,
perdiéndome en tus ojos
y ansiando tus besos.

Náufrago en la distancia,
te sigo los pasos
en los caminos imaginarios
que trazo cada noche.

Ya no me llega tu voz,
sólo tus palabras escritas,
pero aun así me das fuerzas
para seguir adelante.

Cada día me conformo
con un poquito menos,
pero sigo pendiente
de tus malditos silencios.

Te busco en otras miradas,
te comparo en otros cuerpos,
y escucho tu voz en otras,
pero siempre a ti me vuelvo.

Sonrisas, palabras, sueños,
alguna foto, tus ojos, tus labios,
ansias de abrazarte y besarte,
y perdernos en el silencio.

Pues a tu lado me sobran
las palabras y los versos,
y ya solo existe el presente
mas allá de espacio y tiempo.

jueves, 8 de octubre de 2015

VEINTITRES

Ese extraño dolor que se engarfia en el pecho
cuando la tristeza del amado te alcanza...
Esa impotencia maldita contra el silencio,
porque en el fondo sobran las palabras...

Esa necesidad de abrazarla tan fuerte
para que desapareciera de su alma el miedo.
La distancia, en ocasiones fiel musa
se convierte en una sonora maldición.

Y bullen en mi cabeza pensamientos,
y tramo mil estrategias para verla,
para consolarla y arroparla en silencio,
para convencerla de mi amor sincero...

Mezcla peligrosa e inusual es la nuestra,
amistad fronteriza, amor involuntario,
sumado a un cóctel de viejos miedos,
unidos a la distancia y al esquivo tiempo.

¿Cuántas veces he soñado con el viaje?
¿Cuántas noches he deseado besarla?
Casi a cada momento desde enero,
cuando de mis labios se escapó un te quiero...

Y pasan los minutos y las escasas horas,
y se aproxima el viaje, pero se aleja el sueño,
aumentan el dolor y las lágrimas calladas,
por la dificultad del primer encuentro...

Poco puedo hacer contra su voluntad,
aunque poco a poco voy socavando
el muro que protege su corazón dolorido
y me voy metiendo en sus pensamientos...

Desearía tanto verla, siquiera un momento,
estrechar sus pálidas y firmes manos,
darle un abrazo, tal vez un casto beso,
y hundirme en sus tristes ojos marrones...

Mi corazón es fuerte, pero está sufriendo,
al ver como poco a poco se va hundiendo,
y rechaza por miedo la mano que le tiendo,
y se acoraza en su dolor y en su soledad.

No sé de magia, no soy perfecto ni bueno,
pero ella saca lo mejor de mí, de mis sueños,
de su argentina risa nacen mil poemas,
y de sus lágrimas beben mis secretos anhelos...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...