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martes, 29 de enero de 2019

86. UN PLATO DE CROQUETAS

¿Cuántas veces tu voz ha sido mi faro,
mi única referencia entre las sombras?

Y tú, casi sin saberlo, te convertías
en mi único nexo con la realidad, con la vida,
en la barrera frente a las sombras
de la tristeza, la soledad, la melancolía.

Y cada noche, durante muchos meses,
esperaba tu llamada, al filo de la cena,
y mi madre se enfadaba mucho
porque se enfriaba la sopa de cocido,
la tortilla de patatas o el filete de pollo.

Pero yo sabía que durante esa media hora
iba a ser lo bastante feliz para recuperarme,
para coger las fuerzas y hacerle frente
a todo, a la realidad, al trabajo, a la vida.

Tú me salvabas de mil enemigos,
los peores de todos, la tristeza y la rutina,
con ese acentillo granadino tan majo,
con tu forma peculiar de pronunciar
las eses y las zetas, con tus carcajadas,
con los pequeños detalles de tu vida,
esas cosas que me hacían sentirte
a mi lado a pesar de la distancia.

Fueron buenos tiempos, y sin embargo,
de tan cotidianos, casi no los valoré.

Pero ahora, que se ha impuesto el silencio,
y que lo único que recibo son mensajes
de texto y alguna que otra grabación,
y que en tu interior anida la tristeza,
daría casi cualquier cosa por estar,
una vez más, escuchando tu voz,
en este momento, mientras se enfría,
en la mesa, un plato de croquetas...

viernes, 26 de octubre de 2012

* TU VOZ…

Ya es de noche en mi prisión…
Atrás queda otro día de soledad,
de frío y de tristeza, de decepción…
Suena el teléfono, y escucho tu voz…
Y todo lo demás deja de existir…
Lo de menos son las palabras,
que bien sabes que se las lleva el viento,
incluso los sentimientos dejan de importar…
¿Qué tú me hablas de amistad, y yo de amor?
Supongo que es cuestión de tiempo,
el que aprenda a jugar con tus normas…
Pero de momento, al escucharte,
nada tiene ya importancia,
salvo el presente, que anula la distancia,
y me dejo llevar, por tus historias,
por el dulce sonido de tu voz…
Es como despertar de nuevo,
en otra realidad, donde solo importa
el que estemos juntos tú y yo…
Porque tu voz me da la vida,
me ayuda a luchar un día más,
me da fuerzas para seguir adelante,
para mantener un resto de ilusión…

viernes, 5 de octubre de 2012

* TU VOZ...

Tu voz me hace soñar...
me lleva a futuros inciertos,
desde pasados imposibles...
y nada me importa
que no seas tú...

Y vivo un poquito más,
para escucharte,
cada tarde, cada noche,
porque me haces soñar,
me devuelves la esperanza,
la ilusión, y las ganas
de seguir adelante, de luchar...

Tu voz me hace regresar
a la vida, con el atardecer,
y me cuentas historias
de amor y desamor...

Y no sabes... o no recuerdas...
mis sentimientos hacia ti...
y a veces tus palabras
me hacen sufrir...
pero sigo escuchándote,
sabiendo que sin ti...
nada tendría sentido...

Porque vivo por escucharte
una vez más... solo una vez...
y tú das fuerzas en cada minuto,
a los tiempos y lugares
en los que tú no estás...

Y mis sueños me llevan a tu lado,
cada noche, cada tarde,
cuando me escapo del mundo
para estar contigo, escucharte,
y hacerte soñar... y reir...
y tu risa me da libertad...

Tu voz... me da la vida...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...