lunes, 13 de agosto de 2012

RECORDÁNDOLA...

No me preguntes si se puede añorar
lo que nunca has tenido, porque esa es,
justamente, la definición del amor...
No quieras conocer el sabor del dolor,
de un corazón roto, porque hallarás...
la respuesta en mis lágrimas...

Permite que el acre humo de la tristeza
llene de amarguras tu garganta, y sabrás...
cómo de roto me dejaste...
Amar sin medida, es hermoso, ¿verdad?
Pero solo en teoría... que la realidad...
es tan distinta...

Pasión eterna... siempre controlada...
amargos sentimientos del futuro...
contra la soledad del hoy...
Alma cautiva por redes de sueños,
ojos hechiceros que prometen mundos...
pero solo para otro...

Y de las cenizas surge la antigua llama,
incinerando el presente y el futuro...
porque sigo recordándola...

martes, 7 de agosto de 2012

DESTRUCTOR DE MUNDOS


Escribo para saciar mi alma,
curtida en mil solitarias batallas...
casi todas ellas, contra mí mismo...
y esas son las más duras de librar...

En las letras encuentro la paz...
al mismo tiempo que la calma...
y dejo fluir los sentimientos...
del cero... hacia la nada...

Vivo a caballo entre dos mundos,
el real, con sus magias, problemas,
sueños, presencias y ausencias...
y miles de pequeñas sonrisas...

Pero también me muevo, en silencio,
por las oscuras aguas de la tinta...
donde se reproducen las ideas,
los versos, las mentiras y los sueños...

Escribo, en silencio, mirando...
el reflejo de pedacitos de la vida,
y los convierto en sombras esquivas,
en luminosos fantasmas de imposibles...

Y con cada verso, cae un mundo...
con cada poema, un universo...
de todas aquellas cosas que imagino,
y comprimo en mi realidad...

Soy un destructor de mundos ideales,
pues los comprimo, moldeo y adapto
para que encajen, entre miles de restos,
que vagan por mi corazón y mi mente...

Y los lanzo hacia ti, desde el otro lado,
con mensajes de amor, de ausencias,
de ansias y pesares, de sueños...
hijos de un corazón enamorado...

EL OTRO LADO...


Soñar está en mi naturaleza, y pensar...
Tal vez sea el gran problema...
que la vida siempre está al otro lado...
de aquella colina, de aquella playa,
de aquél prado... de aquél recuerdo...

Imaginar otro mundo donde vivir,
otros brazos que rodeen mi cintura,
otro cuerpo, cálido, que me busque,
en mitad de la noche, del sueño...
otros ojos en los que buscarme...

Algunas personas se quedan allí,
incrustadas debajo de la piel,
y su mirada te sigue persiguiendo,
saltando de un mundo al otro,
de lo real... a lo que has soñado...

Sí... me acuerdo de ella... todavía...
el tiempo no pasa, se estanca...
y convertido en ciénaga golosa,
lucha por robar mi corazón...
dividiendo mi alma una vez más...

Sí... de alguna manera, la noto,
en las profundidades de mi corazón,
cada mirada, cada roce o leve caricia,
cada recuerdo, real o imaginario,
qué más da, si todavía lo siento...

Se quedará por siempre en el otro lado...
de la vida... del espejo... del sueño...
pues no hay nada más que realidad...
una cómoda bufanda de certezas...
que asfixia suavemente mis sueños...

EL CÁLIDO FANTASMA...


En silencio, recuerdo otros tiempos,
otras gentes y lugares, donde viví...
los esbozos de otras vidas, y sueños,
de otras realidades... que murieron...

El recuerdo es selectivo, casi siempre,
y por eso, borramos todo lo malo...
para seguir adelante, persiguiendo,
tal vez, un espejismo, un ideal...

Pero no se vive de ideales, y algunos,
solo valen para amargar el presente,
por un pasado que nunca ha sucedido,
que sin embargo nos parece más deseable...

Y yo me pregunto... ¿Se puede añorar,
incluso sufrir, por lo que nunca ha sido?
¿Es lógico explorar los caminos de la nada,
para encontrar mil y un recuerdos falsos?

Quizás en esta paradoja se manifiesta
nuestra condición de seres humanos:
en amar y desear lo que nunca tuvimos,
y menospreciar a quien está con nosotros...

Son juegos, es cierto, del amor y el deseo,
del espacio y el tiempo, soñando lo real...
buceando en aguas desconocidas,
el presente debería derrotar al pasado...

Sin embargo... sigo recordándola...
como el cálido fantasma que me mira,
y me sonríe, y me da fuerzas para seguir,
cuando el presente se vuelve más gris... 

LOS DESIERTOS DEL ALMA...


Buscando la esperanza en el fondo de tus ojos 
encuentro la tristeza...reflejo de los míos...

¿Acaso ya no queda del poderoso amor
ni siquiera la huella de una triste caricia?
¿Dónde se fueron mil caricias, dos soles,
infinitos besos y roces, dulces labios de amantes?

Ni recordar consigo el preciso momento,
cuando murieron las esperanzas...

La esquiva sombra de lo que pudo haber sido,
anida en mi pecho, y me hace sufrir...
Los sueños del pasado largo tiempo difuntos
resucitan, traicioneros, entre dos luces...

Y siempre parece más hermoso e interesante
lo que nunca se ha conseguido, que lo perdido...

Nacen y crecen y mueren anhelos y sueños,
pero el peso de la vida los arranca, implacable...
Del árbol del deseo y de los besos no florecen
bellos, dulces y tiernos pensamientos...

Un marasmo rutinario nos envuelve y asfixia,
mas yo soy el único en darse cuenta...

¿Compensa el seguir aguantándolo todo,
para evitar la soledad del navegante?
¿Sirve de algo el seguir luchando,
contra mil angustiosos desplantes?

Y lentamente, me voy quedando sin fuerzas
para escapar del barranco de las ánimas...

Mientras los fantasmas del pasado lloran
por no haberse convertido en presente...
Tú sigues desperdiciando el tiempo,
con mil pequeños y vacíos gestos...

¿Acaso no entiendes que se acerca
el último canto del corazón herido?

No pienses que el árbol del amor vivirá
sin el riego de tus besos y caricias...
Pues yo estoy cansando de arrastrarme
por los páramos y desiertos del alma...

¿ME RECUERDAS?


Soy yo, la esperanza, la voluntad, la fuerza,
todas esas cosas buenas, y alguna más,
que se esfuman, como el hielo,
bajo la luz del sol de mediodía...
y sin mí, solo te queda...
la nada...

Y no quieres sufrir, ni sentir, ni soñar,
no por miedo a perderme otra vez,
sino a conseguir que otro amor
te haga vivir, resucitar...
piensa si te vale la pena
el morir...

¿Me recuerdas ahora, mis ojos, mi sonrisa,
mis caricias, mis sueños, mis besos?
¿Recuerdas mi nombre, el sonido de mi voz,
cómo te robé el alma en siete vidas?
¿Acaso no fue algo mágico,
vivir en mí?

Ama... lo demás, no importa... 

CAMA VACÍA...


Los sueños me dan la vida, la fuerza...
me devuelven la ilusión por las cosas,
y la confianza en las personas buenas...

La risa de un niño junto a su madre...
la nana cantada en voz bajita, muy bajita...
el olor de la piel recién bañada con amor...

La mirada, eterna, de los viejos amantes...
el roce, la caricia, que sin decirte nada,
en el fondo, te lo dice todo, y te da vida...

Estas son algunas de las cosas buenas,
que invoco cada noche al dormirme,
para que me acompañen en tinieblas...

Necesito tus besos, tus abrazos, tu piel,
el aroma de tus cabellos, que adora...
cómo no, el perezoso de nuestro gato...

Mas demasiadas noches, no estás,
incluso durmiendo a mi lado...
y me persiguen las pesadillas.

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...