viernes, 26 de octubre de 2012

* EN EL INFIERNO...

* TU VOZ…

Ya es de noche en mi prisión…
Atrás queda otro día de soledad,
de frío y de tristeza, de decepción…
Suena el teléfono, y escucho tu voz…
Y todo lo demás deja de existir…
Lo de menos son las palabras,
que bien sabes que se las lleva el viento,
incluso los sentimientos dejan de importar…
¿Qué tú me hablas de amistad, y yo de amor?
Supongo que es cuestión de tiempo,
el que aprenda a jugar con tus normas…
Pero de momento, al escucharte,
nada tiene ya importancia,
salvo el presente, que anula la distancia,
y me dejo llevar, por tus historias,
por el dulce sonido de tu voz…
Es como despertar de nuevo,
en otra realidad, donde solo importa
el que estemos juntos tú y yo…
Porque tu voz me da la vida,
me ayuda a luchar un día más,
me da fuerzas para seguir adelante,
para mantener un resto de ilusión…

* GUERRERA DE LA LUZ...

Amanece... por fin, sale el sol, y con él
regresa a la tierra la esperanza...
Nunca pensé que vería de nuevo su luz,
porque hoy ha sido muy larga la batalla...
Hemos vencido, sí, pero...
¿A qué precio? ¿Y quién gana?

A mi alrededor solo hay muerte,
destrucción, cuerpos que agonizan,
últimos suspiros quejumbrosos
que silencio con mi espada...
No hay piedad para los vencidos,
ni tampoco para los que ganan...

Y yo tendré que seguir viviendo,
un día más, otra noche larga,
preparada para morir o vencer,
poco importa el resultado,
siempre hay uno que pierde,
y otro que conserva la espada...

Y me preguntaré, una vez más,
de qué sirve cada nueva batalla...
Soy una guerrera de la luz, lo sé,
y por ella lucharé una vez más...
pero en mi corazón imperan
las sombras, las dudas, la tristeza...

¿Qué me diferencia de mis enemigos,
salvo el manejo de mi mágica espada?
¿Por qué escogí este bando, y lucho,
y venzo, con la ayuda de mis hermanas?
¿A quién le importa el resultado,
si incluso a mí me es indiferente?

¿Por qué no me asusta la muerte,
pero me da tanto miedo el mañana?
¿Por qué noto que mi alma sufre,
y muere un poco, con cada golpe de espada?
¿Adónde olvidé el amor, la piedad,
los sentimientos, la pasión, la ilusión?

Tal vez porque ya no me importa la vida,
porque en la muerte veo el mañana,
porque en mí ya no queda amor,
ni tampoco hay lugar para la esperanza...
Pero mañana lucharé otra vez...
Y volveré a triunfar en la batalla...

* ALGUNAS VECES…

Algunas veces, como hoy, me pregunto
si otro amor, más sencillo, sería posible,
si no podría encontrar la felicidad
entre otros brazos que no fueran los suyos,
si no habrá una mujer dispuesta a amarme
sin tanta distancia, ni tantos problemas,
ni  tantas diferencias, y sobre todo,
dispuesta a corresponder mis sentimientos…

Me enamoré de ella sin darme cuenta,
hasta que no fue demasiado tarde,
y ya no había vuelta atrás…
Ella conoce mis sentimientos, no los oculto,
y en su momento se enamoró de mí,
o al menos eso me dijo, y la creí…

Pero la vida nos ha ido separando,
casi tanto o más que la misma distancia,
y por su lado solo cabe la amistad,
mientras que en el mío… perdura el amor…
¿Podría ahora enamorarme otra vez,
de otra mujer que no fuera ella?
¿Podría darle marcha atrás a mis sentimientos,
y regresar al terreno seguro de la amistad?
No lo sé… tal vez sería la solución…

* EN EL TIEMPO...

Pasan los minutos, y las horas, y los días,
el otoño se estira con languidez de invierno,
empieza a hacer frío en mi prisión,
y son sus palabras lo único que me aferra
a la esperanza, la ilusión y la vida…
¡Qué más da si hablan de fuerte amistad,
y no de amor, como yo desearía!

Me muevo entre dos soledades,
entre el trabajo y la vida real,
con un gato negro por único compañero,
pero me bastan mis sueños para sentirla cerca,
con su voz para encontrar la felicidad…

De la amistad al amor, y luego la amistad,
es lo que hay, lo que ella me ofrece, y yo,
pobre poeta con ansias de absoluto,
me debería conformar con ello…
Pero no lo hago, pues mi alocado corazón
por entero le pertenece, y late, desaforado,
con más fuerza, cada tarde, cada noche,
al escuchar su ansiada y lejana voz…

Sigo odiando el teléfono, mas en aquellos ratos,
cuando por su hechizo se esfuma la distancia,
incluso le cobro un pasajero afecto…
Tantas cosas que nos separan, es cierto,
otra ciudad, otros amigos y aficiones,
pero las mismas estrellas para los dos…
Y por eso, cuando las miro en la anochecida,
cuando nace la luna y suena el teléfono,
la siento más cerca, casi podría besarla…

El destino, una vez más, baraja sus cartas,
nos complica la vida, dilatando en el tiempo
nuestro primer y añorado encuentro…
Amistad teñida de amor, por mi parte…
Por la suya, tal vez solamente amistad…
Pero mis sentimientos son fuertes,
y perduran en el espacio, en el tiempo…
Mas prefiero no pensar en el mañana…
Y solamente vivo para escuchar su voz…

* AMORES DIFÍCILES…

Hoy las horas se arrastran lentamente,
y el eco de las voces de la calle resuena
entre las paredes de mi gélida prisión.
Por única compañía tengo un pequeño farol,
y su luz ilumina suavemente su imagen,
porque esta tarde necesito sentirla a mi lado,
y es demasiado pronto para escuchar su voz…

Ayer hablamos de mil cosas, qué se yo,
y entre ellas surgieron los sentimientos,
este amargo amor que no pedí, pero nació,,,
Estoy cansado de los sentimientos fronterizos,
del amor disfrazado de amistad que me consume,
y tendré que jugar según sus reglas,
puesto que amistad es lo único que me ofrece,
y queriéndola como la quiero, lo aceptaré…

Me toca, pues, una vez más ser fuerte,
y seguir adelante con la no relación…
No es lo que quiero, lo que desea mi corazón,
ciertamente, pero el amor es siempre cosa de dos…
No debería rendirme, lo sé… Pero la quiero,
demasiado, para decirle una sola vez adiós…

Ayer quedaron claros sus sentimientos,
pues los míos los conoce demasiado bien,
nunca se los pude ocultar yo…
Amor otoñal convertido en buena amistad…
Y cada tarde, seguiré escuchando su voz…

¿Volveré a enamorarme otra vez,
pondré en juego nuevamente mi corazón?
Es posible, mas en mi cansado corazón,
siempre habrá un lugar especial para ella,
para mi princesa friolera…
y su historia de amor…

* POSESIÓN…

¿Notas mi mirada en el espejo, amor?
¿Notas cómo mis ojos recorren tu menudo cuerpo?
¿Notas cómo mis labios te acarician y te besan?
¿Notas mis manos sobre tus pechos de ninfa?
¿Notas mi presencia a tu alrededor?
¿Notas mi suave aliento en tu cuello?

Porque estoy allí, contigo, mirándote…
De vez en cuando, me dejo ver, me asomo
desde el fondo de tus ojos a la realidad…
A pesar del tiempo, de la distancia, de la vida,
te acompaño, siempre… Donde tú estés
siempre estaré yo, velándote, acompañándote…

Tal vez, porque en la muerte no hay barreras…
Y para mí, morir no fue una liberación:
estar contigo era lo que más deseaba
en esta vida… Y se me ha concedido ese don…
Nunca más estarás sola, ni cuando lo desees…
Nunca más estaré lejos de ti, mientras vivas…
Siempre estaré a tu lado, amor… siempre…

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...