jueves, 16 de junio de 2022

119. OLA DE CALOR

Mientras busco el sueño de madrugada,
te imagino, tan lejos pero tan cerca,
con esa camiseta que usas para dormir,
subiendo lentamente sobre tus piernas.

Yo soy la brisa que te despierta,
las manos fantasmales que te acarician,
los labios sin cuerpo que te besan,
los dedos que recorren tu cara...

Sin pedirte permiso, bajo por tu cuello,
y salto sobre tus pechos, fantasma juguetón,
que te excita mientras duermes, y te hace pensar
en tu furtivo amante, tan lejano...

Viaje astral que me permite verte,
y recorrer tu cuerpo con la lengua,
reposando callado entre tus piernas,
bebiendo la humedad de tu sexo.

Y soñando con estar a tu lado, 
entre las sábanas revueltas,
campo de mil y una batallas,
en las que ambos ganamos...

118. BUSCANDO LAS PALABRAS

 Esta mañana, me he sorprendido
buscando las palabras, para decirte
que nada tiene sentido en tu ausencia,
que busco mil caminos en la madrugada.

Pasan los días y los meses, y me dices,
con esa media sonrisa canalla que adoro
que todo sigue igual entre nosotros,
desde hace tanto tiempo que ni lo recuerdo.

Pero... ¿Y si yo quiero un cambio?
¿Y si no me bastan las palabras?
¡Quiero hechos, y cuantos más, mejor!
¡Quiero tenerte y soñarte a la vez!

Que ya está bien de medias verdades,
de mentiras piadosas, de mensajes desde el limbo,
de esa mezcla de todo y nada que me alimenta
cuando las palabra ya sobran entre nosotros.

Igual que el gato que se estira sobre la mesa,
tu realidad me cansa, me agobia, me estresa,
necesito soñar con otros futuros posibles,
en los que tu realidad se convierte en la mía...

Y como el caballero andante que se retira,
agotado, del campo de batalla, te llamo,
te invoco entre las sombras de la noche,
esperando que vengas en mis sueños.

domingo, 5 de junio de 2022

117. LAS ÚLTIMAS BARRERAS

Esta noche he soñado contigo,
ojalá fuera una premonición.
Recorrer de la mano aquella ciudad,
desierta en la madrugada silenciosa,
descubrir las huellas del poeta,
que nos llevó a soñar con ella.

La catedral, eterna, inacabada,
el parque los dragones dormidos
y de las criaturas mágicas,
la zona de los rascacielos, 
y, al fondo, el mar, que nos llama,
con su eterna canción de amantes insomnes.

Nada existe fuera de tu presencia,
el calor de tu cuerpo junto al mío,
ese beso robado en la puerta del hotel,
ese abrazo que parece una segunda piel,
con la huella de tu respiración en mis mejillas,
y mis manos que ansían recorrer tu espalda.

Soñar, de todas formas, no cuesta dinero,
y es en la libertad donde todo comienza,
despedirnos en el umbral de tu habitación,
tan solo me espera el pasillo desierto,
y la cama vacía, separados por un tabique,
pero sabiendo que estás tan cerca.

Pero, minutos más tarde, llamas a mi puerta,
vestida con ese pijama de ositos,
te refugias entre mis brazos, y me besas,
con ganas de traspasar la última frontera,
y nos acogen las sábanas desiertas,
donde los sueños se cumplen...

Bocas que besan  el infinito,
labios que recorren y descubren los cuerpos,
manos que acarician, dejando una huella en la piel,
hacer el amor en la madrugada, felices,
de haber destrozado las barreras, la distancia,
el pudor, y todos los miedos y soledades...

Cuando termine este viaje, este sueño,
quizás volveremos a nuestras vidas,
tan lejos, a los mensajes de texto, a las llamadas,
a las cartas semanales, para sentirte cerca,
a la rutina, al sueño, a la tristeza, 
pero sabiendo que, durante unos días, hemos vivido.

miércoles, 1 de junio de 2022

116. SOÑÁNDOTE

 Hoy me has dejado un mensaje de voz,
y ha vuelto a suceder, la antigua magia.
He creado un mundo de tinta y sangre,
donde tú eras la princesa, y yo el juglar.

En las noches del castillo junto a la hoguera,
te cantaba canciones de amor, en secreto,
para que no se enterase tu padre el rey,
ni el celoso de tu marido, tan malo.

Pero tú, tú, mi bella dama, lo sabías,
que para ti eran mis versos, mis sueños,
y que yo vivía y moría, tan solo,
por soñar uno de tus besos...

Y verso a verso, creaba otro mundo,
en el que por fin estábamos juntos,
los fieros dragones nos ayudaban,
y el hechicero era nuestro fiel padrino.

Hoy, solo por ti, surgía la magia,
y el juglar le revelaba su amor a la princesa,
y se fugaban juntos, quizás, hacia otro cuento,
donde su amor era posible entre las nubes...

Hoy, tu voz me hacía soñar... con ser feliz...

martes, 31 de mayo de 2022

115. ENTRE DOS SILENCIOS...

Entre dos silencios, te busco,
por caminos que huyen los mortales,
los árboles abatidos me observan pasar,
sus ramas susurran tu nombre, y yo,
camino por tierras embarradas,
esquivo las piedras y los charcos,
me arrastro entre las zarzas y la retama,
y grito tu nombre en el silencio...

Me despierto, enfebrecido, en mi cama,
enredado entre las sábanas y la manta,
resollando como si terminase una carrera,
y la luz de la luna llena me persigue.
Grito tu nombre en el silencio,
el gato se une al concierto, y entre ambos,
lloramos por tu ausencia, tan larga,
por ese futuro, que no llegará.

Ahora, poco importa quién tuvo la culpa,
de quién fue la idea de separarnos,
de quedar como amigos, malditas palabras
que esconden el final de un amor, de una vida,
de tantos sueños en común, incluso pesadillas,
de tantos planes, ilusiones, risas y lágrimas.
Te fuiste, amada mía, y yo, te sigo buscando,
dormido, despierto, vivo, o muerto...

lunes, 30 de mayo de 2022

114. Y SIN EMBARGO...

 Hoy comencé la mañana
con el sonido de tu voz,
un mensaje en el móvil,
y un beso lanzado al aire.

Viento en popa a toda vela,
mi corazón viaja hacia ti,
para perderse en tu sonrisa
y engarfiarse en tu melena.

Nada queda, en el fondo,
de los malos momentos,
de las desilusiones pasajeras,
y de las tristezas de la ausencia.

Porque me basta con muy poco
para recobrar fuerzas y entereza,
más quisiera, más soñara,
pero interviene tiempo y distancia.

Sueño contigo al despertar,
me persigues en la vigilia,
y tan poco te pido, ni siquiera
la sombra de un esquivo beso.

Tan lejos, como en otro cuento,
a veces, fría cual princesa de hielo,
otras, caprichosa cual niña pequeña,
y, sin embargo... te quiero...

viernes, 27 de mayo de 2022

113. HACIA EL VERANO

 Pasan las horas, sin interés ni pasión,
con el trabajo bien hecho, todo tranquilo.
Alguna sonrisa escondida y deslumbrante,
el eclipse de una falda, esa blusa que nada oculta,
piernas desnudas entre lienzos de tela,
vestidos ceñidos al cuello que nada ocultan.

Siempre me ha gustado la primavera,
los colores del verano en la piel,
las caras y brazos bronceados,
los labios entreabiertos, las mejillas,
sonrosadas, anhelantes, incitantes,
y yo lo miro todo, invisible y discreto.

Las cámaras me muestran un mundo
al que en el fondo no pertenezco,
y vigilo, día y noche, las realidades,
pero también los sueños, de los paseantes,
les sigo con la mirada, compruebo que estén seguros,
y comparto las alegrías y los besos.

De noche, sobre todo, me muevo entre las sombras,
medio invisible, detrás de la mampara
que me aísla del mundo, y pienso,
en todas esas vidas que me son ajenas,
en todas las parejas que observo,
en las aventureras de la madrugada.

De vez en cuando, me ven, que no en vano
siempre soy la cara amable y discreta,
la sonrisa al empezar el día, y la despedida,
al caer la tarde, o en las profundidades de la noche,
y creo que mi alegría y buen humor son contagiosos,
pues me pagarían lo mismo por hacer lo contrario.

Y pasan los días, se acerca el verano,
y con él, con las ráfagas de sol a través del cristal,
regresan las energías positivas, las fuerzas,
quizás incluso el valor para mirarla,
bella desconocida que sin embargo
busca cada día mi sonrisa sin saberlo...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...