viernes, 19 de septiembre de 2014

EL DESCENSO...

Y te busco incansable
rastreando tu perfume
entre mil y un sueños...

Y te encuentro, dormida,
en el sofá, con tu pijama
de andar por casa...

Y me acerco a ti,
temiendo despertarte
con los latidos de mi corazón...

Y te beso, robándote
el aliento, afrutado,
y tan fresco...

Y al rozar tus labios,
me devuelves el beso,
aùn en sueños...

Y mis manos acarician
tus labios, tu cara, tu cuello,
y descienden por tu cuerpo...

Y me detengo en el valle,
profundo y acogedor, que nace
entre tus senos...

Y acaricio tu ombligo,
levemente, con la punta
de mi pícara lengua...

Y sigo bajando, lentamente,
por el resto
de tu hermoso cuerpo...

Y tú sigues durmiendo,
y yo, adorándote, deseándote,
desde tan lejos...

Pues eres mi amada,
mi musa, mi amiga,
la razón de mis desvelos...

jueves, 18 de septiembre de 2014

MENSAJEROS...

Lo noto cada madrugada, 
cada atardecer,
cada amanecer, 
con cada respiración...

Sobre todo cada noche... 
pequeños pedacitos de amor... 
que salen de mis pulmones... 
entre incienso y velas...

Buscándola... 
como aleteos de mariposa...
son fuertes y débiles a la vez...
pero conocen el camino... 

Y la buscarán esta noche...
sin luna ni estrellas... 
al borde de una playa desierta... 
o donde quiera que esté...

Ella estará caminando... 
con los pies lamidos por el agua...
y levantará la cara... 
tal vez incluso sienta mi beso... 

O tal vez estará en su casa,
escribiendo cualquier cosa,
o pensando en mí,
mientras fuma un cigarrillo...

Pero mis mensajeros la encontrarán
sin importar el lugar...
Y terminará respirando... 
mis sentimientos...

PROMESAS...

Toda la noche bailando,
tú vestida de blanco,
yo con mi traje gris...

Tantas horas hablando,
de todo y de nada,
de nosotros...

Un largo paseo por la playa
dejando nuestras huellas
en la bajamar...

Besos en el portal,
abrazos en la escalera,
promesas en el umbral...

Y llegamos a casa,
consumidos por el ansia
de ser uno de nuevo...

Me das la espalda, coqueta...
y te quito el vestido lentamente... 
bajándote la cremallera... 

Descubriendo tu espalda... 
hasta llegar a tu tatuaje... 
ese hada que me vuelve loco...

Y te quitas el sujetador...
y cubres tus pechos con las manos...
y te das la vuelta... 

Y me besas...
y entonces, me despierto... 
en mi cama solitaria... 

Tan lejos de ti...
que parece otro mundo...
y lloro...

martes, 16 de septiembre de 2014

SUEÑOS...

Sueños... deseos... sentimientos a flor de piel... 
Voces que se alzan en la noche, 
como antes, como siempre...
que traen dulces recuerdos...
que me hacen soñar de nuevo... 

Aroma de velas blancas e incienso... 
ansias y ansiedades... 
de amar... de ser amado...
de soñar con los ojos abiertos... 
de despertar y seguir soñando...

Y en algún lugar, la fuerza para seguir adelante... 
para hundirme en mil mundos de tinta...
para rescatar sentimientos... 
y convertirlos en poemas... 
y escribirlos para ella...

Porque sin ella nada tiene sentido,
ni en esta vida ni en la otra...
Solo por sus labios suspiro...
Solo por mirarme en sus ojos, muero...
Ella es la musa de mis versos...

Mujer real, exquisita, tierna, dulce,
pero al mismo tiempo fuerte,
voluntariosa, inteligente...
Mi reina, mi diosa, mi amiga...
Tantas cosas en una...

QUISIERA...

Quisiera decirte
sin miedo
cuanto te amo...

Quisiera escuchar
mi nombre
de tus labios...

Quisiera hundirme
lentamente
en tus ojos...

Quisiera poder
besar
la miel de tus labios...

Quisiera desnudarte
lentamente
entre velas e incienso...

Quisiera sentir
tu cuerpo
pegado al mio...

Quisiera besar
con pasión
todo tu cuerpo...

Quisiera poder
amarte
hasta el amanecer...

Quisiera dormirme
apoyado
en tu regazo...

Quisiera despertarme
a tu lado
cada día...

Quisiera ser
tu amante
mas no en sueños...

viernes, 12 de septiembre de 2014

PALABRAS AL VIENTO...

Nunca te fíes de un poeta,
porque puede enamorarte,
a pesar de la distancia,
solo con sus versos...

Jamás confíes en un escritor,
porque es el dueño de las palabras,
y con ellas te hace vivir
mil y un nuevos sentimientos...

Las palabras son mis herramientas,
los precarios versos, mis mensajeros,
y así, poquito a poquito, en tus oídos
voy destilando mi dulce veneno...

Poco importan entonces los enemigos,
la distancia, el espacio, el tiempo,
porque en torno a tu corazón
voy tejiendo una maraña de versos...

Mensajes de amistad fuerte y eterna,
promesas de fidelidad sin cuento,
mientras lentamente en tu corazón
voy manipulando sentimientos...

Todo vale en el amor y en la guerra,
y poco a poco lo voy consiguiendo,
esa dulce mirada de tus ojos marrones,
esa sonrisa mientras vas leyendo...

¿Cuál será el final de la batalla?
Ni lo sé, ni me importa saberlo...
¡Pero qué dulce resulta la caza
cuando hay tanto que ganar!

A quien le importa la derrota
solo cuenta el disfrutar del juego,
escribiendo para ti palabras al viento,
expresando tantos sentimientos....

MI DIOSA DE LA LUZ...

Mi diosa de la luz... Amor imposible...
Incluso en la distancia, te siento...

Dame pues tus cálidas manos,
Iníciame en tus castos besos,
Organiza mil y un recuerdos,
Sintiendo que mis brazos ya, te
Acompañan en mis sueños...

Desearía tanto besarte,
Estar junto a ti de nuevo...

Languidezco lejos de ti,
Ansiando la luz de tus ojos...

Largo es el camino que lleva a ti...
Unicamente por verte, sobrevivo,
Zureando cual paloma mensajera...

Tanto tiempo separados, y sin embargo,
Estás cada vez más en mi corazón....

En el umbral de la noche,
Nacen mil y un versos, buscándote...
Tú eres la razón de mis desvelos...
Recio poeta enamorado de su musa,
Existo solo para volver a verte y
Gozar de tu sonrisa hechicera, de tus
Ojos que me han robado el alma...

Mi corazón se alborota al pensar en ti,
Increíble mujer real de ojos marrones...

Cansado de tanto juego amoroso,
Organizo mis sentimientos, y te
Ríes, y me vuelves loco, y yo...
Anonadado, te miro, y tú ganas,
Zalamera, me sonríes, y me retiro,
Ondeando a media asta la bandera blanca,
Naufragando en tus ojos marrones...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...