domingo, 5 de junio de 2022

117. LAS ÚLTIMAS BARRERAS

Esta noche he soñado contigo,
ojalá fuera una premonición.
Recorrer de la mano aquella ciudad,
desierta en la madrugada silenciosa,
descubrir las huellas del poeta,
que nos llevó a soñar con ella.

La catedral, eterna, inacabada,
el parque los dragones dormidos
y de las criaturas mágicas,
la zona de los rascacielos, 
y, al fondo, el mar, que nos llama,
con su eterna canción de amantes insomnes.

Nada existe fuera de tu presencia,
el calor de tu cuerpo junto al mío,
ese beso robado en la puerta del hotel,
ese abrazo que parece una segunda piel,
con la huella de tu respiración en mis mejillas,
y mis manos que ansían recorrer tu espalda.

Soñar, de todas formas, no cuesta dinero,
y es en la libertad donde todo comienza,
despedirnos en el umbral de tu habitación,
tan solo me espera el pasillo desierto,
y la cama vacía, separados por un tabique,
pero sabiendo que estás tan cerca.

Pero, minutos más tarde, llamas a mi puerta,
vestida con ese pijama de ositos,
te refugias entre mis brazos, y me besas,
con ganas de traspasar la última frontera,
y nos acogen las sábanas desiertas,
donde los sueños se cumplen...

Bocas que besan  el infinito,
labios que recorren y descubren los cuerpos,
manos que acarician, dejando una huella en la piel,
hacer el amor en la madrugada, felices,
de haber destrozado las barreras, la distancia,
el pudor, y todos los miedos y soledades...

Cuando termine este viaje, este sueño,
quizás volveremos a nuestras vidas,
tan lejos, a los mensajes de texto, a las llamadas,
a las cartas semanales, para sentirte cerca,
a la rutina, al sueño, a la tristeza, 
pero sabiendo que, durante unos días, hemos vivido.

miércoles, 1 de junio de 2022

116. SOÑÁNDOTE

 Hoy me has dejado un mensaje de voz,
y ha vuelto a suceder, la antigua magia.
He creado un mundo de tinta y sangre,
donde tú eras la princesa, y yo el juglar.

En las noches del castillo junto a la hoguera,
te cantaba canciones de amor, en secreto,
para que no se enterase tu padre el rey,
ni el celoso de tu marido, tan malo.

Pero tú, tú, mi bella dama, lo sabías,
que para ti eran mis versos, mis sueños,
y que yo vivía y moría, tan solo,
por soñar uno de tus besos...

Y verso a verso, creaba otro mundo,
en el que por fin estábamos juntos,
los fieros dragones nos ayudaban,
y el hechicero era nuestro fiel padrino.

Hoy, solo por ti, surgía la magia,
y el juglar le revelaba su amor a la princesa,
y se fugaban juntos, quizás, hacia otro cuento,
donde su amor era posible entre las nubes...

Hoy, tu voz me hacía soñar... con ser feliz...

martes, 31 de mayo de 2022

115. ENTRE DOS SILENCIOS...

Entre dos silencios, te busco,
por caminos que huyen los mortales,
los árboles abatidos me observan pasar,
sus ramas susurran tu nombre, y yo,
camino por tierras embarradas,
esquivo las piedras y los charcos,
me arrastro entre las zarzas y la retama,
y grito tu nombre en el silencio...

Me despierto, enfebrecido, en mi cama,
enredado entre las sábanas y la manta,
resollando como si terminase una carrera,
y la luz de la luna llena me persigue.
Grito tu nombre en el silencio,
el gato se une al concierto, y entre ambos,
lloramos por tu ausencia, tan larga,
por ese futuro, que no llegará.

Ahora, poco importa quién tuvo la culpa,
de quién fue la idea de separarnos,
de quedar como amigos, malditas palabras
que esconden el final de un amor, de una vida,
de tantos sueños en común, incluso pesadillas,
de tantos planes, ilusiones, risas y lágrimas.
Te fuiste, amada mía, y yo, te sigo buscando,
dormido, despierto, vivo, o muerto...

lunes, 30 de mayo de 2022

114. Y SIN EMBARGO...

 Hoy comencé la mañana
con el sonido de tu voz,
un mensaje en el móvil,
y un beso lanzado al aire.

Viento en popa a toda vela,
mi corazón viaja hacia ti,
para perderse en tu sonrisa
y engarfiarse en tu melena.

Nada queda, en el fondo,
de los malos momentos,
de las desilusiones pasajeras,
y de las tristezas de la ausencia.

Porque me basta con muy poco
para recobrar fuerzas y entereza,
más quisiera, más soñara,
pero interviene tiempo y distancia.

Sueño contigo al despertar,
me persigues en la vigilia,
y tan poco te pido, ni siquiera
la sombra de un esquivo beso.

Tan lejos, como en otro cuento,
a veces, fría cual princesa de hielo,
otras, caprichosa cual niña pequeña,
y, sin embargo... te quiero...

viernes, 27 de mayo de 2022

113. HACIA EL VERANO

 Pasan las horas, sin interés ni pasión,
con el trabajo bien hecho, todo tranquilo.
Alguna sonrisa escondida y deslumbrante,
el eclipse de una falda, esa blusa que nada oculta,
piernas desnudas entre lienzos de tela,
vestidos ceñidos al cuello que nada ocultan.

Siempre me ha gustado la primavera,
los colores del verano en la piel,
las caras y brazos bronceados,
los labios entreabiertos, las mejillas,
sonrosadas, anhelantes, incitantes,
y yo lo miro todo, invisible y discreto.

Las cámaras me muestran un mundo
al que en el fondo no pertenezco,
y vigilo, día y noche, las realidades,
pero también los sueños, de los paseantes,
les sigo con la mirada, compruebo que estén seguros,
y comparto las alegrías y los besos.

De noche, sobre todo, me muevo entre las sombras,
medio invisible, detrás de la mampara
que me aísla del mundo, y pienso,
en todas esas vidas que me son ajenas,
en todas las parejas que observo,
en las aventureras de la madrugada.

De vez en cuando, me ven, que no en vano
siempre soy la cara amable y discreta,
la sonrisa al empezar el día, y la despedida,
al caer la tarde, o en las profundidades de la noche,
y creo que mi alegría y buen humor son contagiosos,
pues me pagarían lo mismo por hacer lo contrario.

Y pasan los días, se acerca el verano,
y con él, con las ráfagas de sol a través del cristal,
regresan las energías positivas, las fuerzas,
quizás incluso el valor para mirarla,
bella desconocida que sin embargo
busca cada día mi sonrisa sin saberlo...

viernes, 31 de diciembre de 2021

112. Y TE BUSCO...

 En el limbo entre dos años, regreso a la palabra,
a los sentimientos convertidos en tinta,
y busco la verdad entre los sueños...
Sueños que me hacen volar hacia ti,
llevando en las manos un ramito de violetas,
porque siempre te gustó la canción de Cecilia.

Y qué mejor manera de estar contigo,
que entre los jardines de la Alhambra,
escuchando el sonido de la escarcha,
el lamento de los pájaros por el día que termina,
el crepitar de tu melena en el viento,
o el latido de nuestros corazones desbocados...

Al releer estos poemas, mi bella dama,
me di cuenta de que son un pretexto,
una excusa para sentirte más cerca,
y al mismo tiempo, decirte todo lo que pienso,
con los deseos que me callo mientras hablamos,
y solo pienso en acariciar tu cuerpo...

"Ya somos adultos", me dices, mientras me miras,
y me tomas de la mano, y la llevas a tus labios,
y yo acaricio tu cara, y lleno de miedo, te beso.
Pobre poeta enamorado, de su musa descarada,
que se refugia en el espacio y el tiempo,
sabiendo que son su maldición y su herramienta...

Y por eso, yo voy creando mundos de tinta,
te escribo poemas, te cuento lo que siento,
y espero, al otro lado de la pantalla o del libro,
para recoger los pedazos de tu corazón,
y sanarlos a besos, a versos, con el sueño,
con el ansia, de un poeta en el exilio...

miércoles, 3 de febrero de 2021

111. POR LOS CAMINOS SECRETOS

 Y te busco, por los caminos secretos del alma,
aquellos que solo conocen los amantes furtivos,
por las noches me acerco a tu cama, y te acaricio,
mientras duermes. Pero crees que solo es el viento.

Las cortinas se mueven, ligeras, reaccionan a mis dedos,
trazan curiosas formas en el aire de la noche,
buscándote, añorando tu presencia, tus besos, tu tacto,
y no soy más que un fantasma enamorado...

¡Si tú me hubieras amado, antes, cuando era posible!
¡Si te hubieras fijado en lo que nos unía, amor!
Si hubiera escuchado de tus labios un solo "te quiero",
y no ese "te necesito", que tanto daño me hizo...

En la distancia de la noche te busco, cuando todo ha terminado,
cuando la vida ha demostrado que tú tenías razón,
que el amor no mueve montañas, que la vida siempre gana,
que la muerte es eterna, que la distancia no importa...

Soy un simple fantasma que vive entre tus sueños,
y mientras me recuerdes, seguiré a tu lado, pendiente,
protegiéndote hasta de la vida misma, alejando,
persiguiendo, los malos sueños que te acompañan.

Pero ya no te acuerdas de mi cara, de mis sentimientos,
de que alguna vez te quise, te amé con la locura de lo imposible,
con esa fe que mueve montañas, la de los niños, la de los viejos,
y cuando tú me olvides, desapareceré, para siempre...

Pobre escritor enamorado de su musa, pobre ser humano,
dos vidas, dos ciudades, dos sueños, dos almas,
pero en el fondo, esa necesidad de darlo todo por amor,
de amar hasta la locura y más allá, de vivir...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...