jueves, 15 de octubre de 2015

VEINTICINCO

He seguido sus huellas
por la ciudad desierta,
sintiendo su presencia...

He dormido a pocos metros
de la funda de su almohada,
soñando siempre con ella...

Me ha mojado la misma lluvia,
empapando mis zapatos y ropas,
como si el cielo también llorase...

He mirado desde el suelo
las lejanas estrellas, pensando,
que estaban más cerca que ella...

He olido en la Alhambra
el perfume de su pelo
entre magnolias y camelias...

En las cuevas del Sacromonte
he perseguido en vano el sonido
de su etérea risa cristalina...

Y todo en la ciudad me hablaba
de ella, incluso estando lejos,
y he seguido sus pasos en la noche...

La próxima vez, mi hermosa dama,
compartiremos tiempo y espacio,
desde el alba hasta el ocaso...

Y entonces, los sueños más locos
se harán realidad, y te robaré
un beso de tus cárdenos labios...

viernes, 9 de octubre de 2015

VEINTICUATRO

Palabras que son silencios
combatidos con los versos,
mientras en la distancia
de su soledad ella mira
el mundo por la ventana...

No tengas miedo a volar
mi hermosa y dulce dama,
que existe una vida nueva
esperándote de otro lado,
más allá del opaco cristal...

No te hundas en soledad,
pues yo te espero aquí,
tal vez en la distancia,
con los brazos abiertos,
entre las luces del alba...

Olvida antiguos miedos,
y refúgiate en mis palabras,
no habrá promesas de amores,
ni más palabras vanas,
mi miedos ni soledades claras...

jueves, 8 de octubre de 2015

VEINTITRES

Ese extraño dolor que se engarfia en el pecho
cuando la tristeza del amado te alcanza...
Esa impotencia maldita contra el silencio,
porque en el fondo sobran las palabras...

Esa necesidad de abrazarla tan fuerte
para que desapareciera de su alma el miedo.
La distancia, en ocasiones fiel musa
se convierte en una sonora maldición.

Y bullen en mi cabeza pensamientos,
y tramo mil estrategias para verla,
para consolarla y arroparla en silencio,
para convencerla de mi amor sincero...

Mezcla peligrosa e inusual es la nuestra,
amistad fronteriza, amor involuntario,
sumado a un cóctel de viejos miedos,
unidos a la distancia y al esquivo tiempo.

¿Cuántas veces he soñado con el viaje?
¿Cuántas noches he deseado besarla?
Casi a cada momento desde enero,
cuando de mis labios se escapó un te quiero...

Y pasan los minutos y las escasas horas,
y se aproxima el viaje, pero se aleja el sueño,
aumentan el dolor y las lágrimas calladas,
por la dificultad del primer encuentro...

Poco puedo hacer contra su voluntad,
aunque poco a poco voy socavando
el muro que protege su corazón dolorido
y me voy metiendo en sus pensamientos...

Desearía tanto verla, siquiera un momento,
estrechar sus pálidas y firmes manos,
darle un abrazo, tal vez un casto beso,
y hundirme en sus tristes ojos marrones...

Mi corazón es fuerte, pero está sufriendo,
al ver como poco a poco se va hundiendo,
y rechaza por miedo la mano que le tiendo,
y se acoraza en su dolor y en su soledad.

No sé de magia, no soy perfecto ni bueno,
pero ella saca lo mejor de mí, de mis sueños,
de su argentina risa nacen mil poemas,
y de sus lágrimas beben mis secretos anhelos...

martes, 6 de octubre de 2015

VEINTIDOS

Porque hay momentos, como ahora,
en los que solo quisiera llorar,
cuando se rompe en pedazos un sueño,
y la vida pierde el Norte y el Sur...

Un viaje se convierte en un error,
en una pesadilla... y te pierdo...
¿Qué será de mi sin tu risa,
sin tu sonrisa, sin tu voz?

Pues ahora me fustigas, inclemente,
con el vacío de tu ausencia...
con tus silencios crueles...
con tu dura indiferencia...

¿Qué mal había en conocernos,
en vernos por vez primera,
en compartir un café o un paseo,
un desayuno o una merienda?

Tampoco te estaba pidiendo la Luna,
aunque bien sabes que la habría
bajado del cielo por ti, y también
un millón o dos de estrellas...

Solo tu presencia, y un poquito,
solo una pizca, de tu tiempo...
Mas creo que en el fondo tuviste
un extraño e irracional miedo...

¿Miedo a decepcionarte conmigo,
o a que yo me decepcionase al verte?
¿Temor a que se rompiera el precario,
delicado equilibrio que mantenemos?

Sé que no es fácil moverse en el filo
entre la amistad y otro sentimiento,
pero soy un funambulista experto,
nacido al borde de tu aliento...

Y ahora, por vez tercera, nos peleamos,
y me quedo engarfiado en recuerdos,
de conversaciones en la madrugada,
de risas, de llantos, de anhelos...

Y tan solo me quedan las palabras
para exorcizar mis pensamientos,
para expresar mi dolor y desconcierto,
frente al vacío que me devora por dentro...

¿Volverán las aguas a su cauce,
o naufragaré en espacio y tiempo?
Desde el dolor escribo estos versos,
mientras sueño contigo despierto...

jueves, 27 de agosto de 2015

VEINTIUNO (Quisiera...)

Quisiera borrar tus lágrimas
y ver florecer tu sonrisa
de àngel triste sin alas...

Quisiera rozar tus párpados
con mis labios secos
haciéndote cosquillas...

Quisiera arrancarte una sonrisa
cuanto te acechen malos tiempos
y estar siempre a tu lado...

Quisiera poder abrazarte tanto
que te dejase sin respiración
alejando de ti los problemas...

Quisiera sentir tu piel nacarada,
y contar todas tus pecas
sobre sábanas de raso...

Quisiera poder amarte lentamente,
y ver rielar el sol naciente
en tu melena pelirroja...

Quisiera ser tu "todo" y tu "nada",
igual que tú eres para mí
el nacimiento y el final de la vida...

viernes, 21 de agosto de 2015

VEINTE...

Por hacerte sonreír daría yo cualquier cosa,
un sueño de libertad, el perfume de las rosas,
el recuerdo del mar, el alba entre nubes,
mil libros no leídos, la música de mis versos,
mi último suspiro...

Haría el payaso con una regadera por sombrero,
dando saltos de espaldas a la pata coja,
mirando al infinito desde el ojo del huracán
con esa sonrisa medio bobalicona
que tanto te gusta...

Si cada noche y cada mañana mis palabras
logran arrancarte una sonrisa en la distancia...
Si a pesar de tiempo y distancia
conseguimos sentirnos cerca...
¿Qué pasaría?

¿Qué pasaría si por fin voy a verte?
¿Si por fin nuestras miradas hablasen?
¿Si sobrasen historias y palabras?
¿Si mis labios rozasen tus mejillas?
¿Si nuestras manos...?


lunes, 20 de julio de 2015

DIECINUEVE...


Me equivocaba al pensar
Que podría vivir un día más
Sin su argentina risa,
Lejos de su sonrisa
Y sin escuchar su voz...

Ahora que la perdí
En los marasmos del tiempo
Noto que no puedo
Seguir adelante
Ni mirar atrás...

Cuando el espacio
Se convierte en barrera
El tiempo deja de importar
Y solo queda el vacio
Corazón de poeta...

Esas extrañas ganas
De llorar por un sueño
Cuando se esfuma
La última ilusión
Del postrero amor...

Corazón, tú que lates
Desaforado en mi pecho...
Podrías vivir sin ella?
Mas ni siquiera lo intento...
Pues por ella muero y vivo...

140. UN REGRESO INESPERADO

Poemas que se elevan en el viento y alcanzan los cielos de madrugada. Palabras que surgen en la punta de los dedos, y encuentran su camino s...